‘Todos mienten’: la serie de estreno de Movistar es un thriller adictivo

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    Pau Freixas. Pocos guionistas se me ocurren más sólidos con la escritura de géneros como el thriller en nuestro país y Todos mienten, que llega este viernes a Movistar Plus, prometía en ese sentido. Y no defrauda.

    Protagonizada por Irene Arcos en el papel de Macarena, la serie de seis capítulos nos traslada a una urbanización/barrio de clase alta donde un día estalla un gran escándalo al salir a la luz un vídeo sexual de Macarena manteniendo relaciones con el hijo de su mejor amiga (encarnada por Natalia Verbeke).

    Este escándalo, y las dudas sobre si la profesora tuvo relaciones con Iván cuando era menor de edad, serán el detonante de una descomposición en las familias vecinas de Belmonte, que descubrirán que no son los únicos secretos que se guardan en ese microuniverso.

    Jugando al thriller moderno

    Podemos decir, casi sin miedo a equivocarnos, que dentro del buen manejo que Freixas (‘Sé quién eres’ es un gran ejemplo) tiene este género, el guionista parece haber enfocado la serie bajo los cánones (si podemos llamarlos así) por los que navega actualmente el thriller. Más concretamente, lo que marcan plataformas como Netflix, cuyo principal objetivo es mantener al público en vilo.

    Esto hace que Todos mienten sacrifique ciertas cosas (profundizar en las implicaciones de lo que ocurre, por ejemplo) para adquirir la suficiente ligereza para enganchar al público. Es adictiva, por supuesto, pero también algo cómoda (al menos en su guión), poco dispuesta a alejarse de los terrenos comunes del género.

    Para los espectadores más avezados, hay algunas subtramas que se ven venir desde lejos en cuanto a esos secretos y mentiras. Ojo, el uso de trucos no me molesta, ya que son elementos que definen cualquier género, pero sí cuando se le da un uso muy predecible. Esto y una cierta cojera en el tono enturbian el whodunnit propuesto por Freixas.

    Donde más brilla Todos mienten es en su estupendo reparto. Especialmente el femenino, desde Arcos hasta Eva Santolaria -que tiene un fascinante monólogo para ella sola- pasando por Miren Ibarguren, Carmen Arrufat y Natalia Verbeke demuestran sus tablas en la escena. No es que el reparto masculino sea malo (bueno, Lucas Nabor es algo limitado), pero el centro de la serie son ellas.

    Un gran trabajo de dirección que, además, se complementa con la cámara. Freixas se aleja de una producción televisiva convencional de «sota, caballo y rey» y se anima con planos secuencia que siguen a sus personajes. Un truco eficaz que hace que nos metamos de lleno en este microverso de intriga.

    A pesar de sus defectos, derivados de una cierta pereza a la hora de pulirla, Todos mienten se consolida como un buen thriller. Es adictivo, absorbente, eficaz y cuyo brillante reparto, nos hace perdonar sus defectos.

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