José Ángel Abad, sobre las elecciones en EE.UU.: “La realidad supera a la ficción. Y estaré ahí para contarlo”

Desde 2003 es el corresponsal de Antena 3 en Estados Unidos, un país sumido actualmente en una intensa campaña electoral marcada por la Covid-19 que culminará el próximo 3 de noviembre con la llamada de los ciudadanos a las urnas. José Ángel Abad nos habla de su experiencia como periodista; de los candidatos Donald Trump y Joe Biden, que se miden el jueves 22 de octubre en el segundo y último debate; y analiza las posibilidades de cada uno.

Las encuestas dan favorito a Trump. ¿Cómo crees será el tramo final de esta campaña?
Durante todo el año la campaña electoral ha ido semana a semana haciéndose cada vez más tensa y sorprendiéndonos casi hasta lo imaginable. Por eso se puede esperar que vaya a ser así hasta el final. O, dicho de otra, manera, lo más probable es que en los últimos días asistamos a momentos excepcionales. Quizá más que nunca nos acordemos de que la realidad siempre supera a la ficción. Y estaré ahí para contarlo.

Llevas 17 años en Nueva York. ¿Con qué campaña es comparable de las que has vivido? ¿Por qué?
Todas las campañas parecen siempre la más importante de la historia. Y es así porque en el momento en que se viven son realmente únicas. La reelección de Bush se produjo en un contexto de gran tensión nacional por las guerras de Iraq y Afganistán.
Con Obama hubo una extraordinaria dimensión histórica por ser el primer candidato afroamericano pero también por la enormidad de la crisis financiera.
Trump ha sido primero un candidato y luego un presidente al margen de toda convención política y lo que vamos a averiguar en los próximos días es si este momento queda como una excepción o, si no, tal vez como la apertura de una nueva era política de muy largas consecuencias.

¿Crees que las maneras tan diferentes de encarar la campaña, Tump multitudinarias, Biden minoritarias, decantarán la victoria por Trump?
Ambos candidatos son extraordinariamente consistentes con su estrategia. Trump está convencido de que hay un número suficiente de estadounidenses que habitualmente no vota porque no se siente reflejado en ninguno de los candidatos habituales y que él sí va a ser capaz de movilizar. Más que buscar indecisos, Trump está buscando votantes que se podrían definir como casi anti-sistema.
Biden cree que tener garantizada la movilización de los votantes más progresistas y puede entonces centrarse en la captación de indecisos moderados.
Es decir, uno intenta ganar las elecciones por la derecha y el otro por el centro. Solo tras las elecciones sabremos qué estrategia ha sido más efectiva.

¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de Biden?
El punto más fuerte de Biden es, sin duda, la antipatía que en gran parte del electorado genera Donald Trump. Pero además es un candidato que no genera animadversión. Puede parecer indeciso, senil, a veces burlesco pero nunca detestable. Por eso para Trump es más difícil enfrentarse a Biden que a Hillary Clinton –que tenía unos índices de rechazo mucho mayores entre quienes no la votaban. El punto débil de Biden es la percepción de que ha envejecido.

¿Su actitud chulesca ante la Covid-19, beneficiará a Trump o a Biden?
Esta es la gran incógnita de las elecciones. Trump apuesta sin disimulo por minusvalorar las consecuencias de la Covid e incluso burlarse de quienes siguen las recomendaciones al pie de la letra. Si la crisis hubiera durando menos esa estrategia habría tenido más posibilidades de éxito.Y aún le puede funcionar. Pero esta claro que a Trump no le favorece llegar a noviembre con buena parte del país temiendo infectarse mientras el presidente da a entender que el riesgo no es tan serio.

¿El impago de impuestos destapado por The New York Times puede hacer daño a Trump?
Si hubiera alguna revelación sorprendente e inapelable, quizá. Pero a estas alturas mi impresión es que el electorado ya ha descontado estos factores. Dudo que tengan mayor influencia los ataques a Trump por sus impuestos o sus relaciones personales pasadas. Igual que dudo que tengan efecto las acusaciones que hace Trump de que se le espió injustamente por sus supuestos contactos con Rusia. Me parece que la mayor parte de estadounidenses ya ha pasado página sobre esto.

¿Qué electorado, colectivos, etc. puede decantar la balanza hacia el triunfo de Trump o hacia Biden?
Hay un grupo electoral que quizá sorprendentemente puede ser muy importante para Trump: está teniendo más apoyo hispano del esperado a primera vista. Trump no necesita ganar la mayoría de los votos latinos. Pero si consigue alrededor del 40% puede evitar mayorías demócratas en muchas circunscripciones e incluso estados como Florida.
Por ahora, de acuerdo a las encuestas, la mayor sorpresa de las elecciones es que las mujeres están apoyando a los republicanos menos que en otras ocasiones. Y también los mayores de sesenta y cinco años, quizá como consecuencia del coronarivus.
Si Trump pierde, será por falta de apoyo en esos dos grupos.

¿Qué papel juega en campaña las recientes protestas antirracistas y por los derechos civiles?
Durante buena parte del año ha parecido que estábamos al borde de un estallido social. Esas protestas han servido al final para solidificar el apoyo a la candidatura demócrata aunque el candidato sea mucho más moderado que quienes participan en las protestas. Sin embargo, si hubiera la explosión de violencia –que por momentos ha parecido que podría haber- nadie duda que eso favorecería el mensaje de ‘ley y orden’ que enarbola Trump.

¿Crees que la intervención de Barack Obama en la campaña, mejorará aún más la ventaja de Biden?
Recuerdo estar en el último mitin de campaña de Hillary Clinton en 2016 en Filadelfia precisamente con Obama. No le sirvió de mucho. Perdió las elecciones. El apoyo de Obama es necesario pero no suficiente. Ayudará a movilizar al electorado demócrata pero también corre el riesgo de que provocar un efecto contrario entre indecisos que se siente decepcionados con la presidencia de Obama.

Hasta un capitulo especial de ‘El ala oeste de la Casa blanca’ animó al voto. ¿Crees que habrá más participación o más abstención?¿A quién beneficiaría una y otra?
Habrá mucha más participación. Pero lo más importante es quién y sobre todo dónde. Para los demócratas es fundamental movilizar a su electorado tradicional. Para los republicanos es muy importante conseguir que acudan a las urnas votantes que no lo hacen habitualmente. Y para ambos es crucial que ese electorado le defienda en los estados indecisos.

Con el sistema electoral estadounidense de nada sirve ganar por más ventaja en los estados donde ya se iba a ganar. Da igual ganar un estado por 1 voto que por 1 millón de votos. Es decir, deben movilizar al electorado en el puñado de estados donde las elecciones están realmente en disputa.

Si ganara Trump, ¿cómo crees que será la administración de la vacuna de la Covid ?
Realmente confío en el sistema sanitario y la administración pública y privada estadounidenses. Hay mucho talento trabajando al servicio de la vacuna y su distribución. Es cierto que habitualmente se tarde mucho tiempo en fabricar y distribuir una vacuna. Pero también es cierto que nunca ha habido tanta urgencia en tantos países, incluidos los que tienen más recursos del planeta. Ahora mismo el talento del planeta está al servicio de esta vacuna y eso va más allá de las disputas políticas.

Si ganará Biden, ¿cómo crees que cambiaría EE.UU.? ¿Ampliaría el Obamacare, visto el desastre de la pandemia. ¿Legalizará a los miles de mexicanos deportados?
La experiencia demuestra que los cambios suelen ser menores que las expectativas. Pero naturalmente una victoria demócrata consagraría la reforma sanitaria de Obama y facilitaría la regulación de millones de inmigrantes. Pero pensar que los demócratas legalizarían a todos los indocumentados es poco realista. Obama tampoco lo hizo.

Si ganará Biden, ves a Trump capaz de enfangar aún más la situación y no aceptar el resultado, animando a sus votantes más extremistas a tomar las calles?
Me cuesta infinito trabajo pensar que un país con instituciones tan sólidas como EE.UU. pudiera tener problemas realmente serios de violencia política. Pero por supuesto sí es posible que, dependiendo del resultado, tengamos una muy compleja segunda etapa electoral marcada por las alegaciones en los tribunales.

¿Temes que las encuestas vuelvan a fallar, y gane Trump?
Las encuestas fallaron hace cuatro años pero solo relativamente. La semana anterior a las elecciones las encuestas daban favorita, efectivamente a Hillary Clinton pero Trump estaba al final dentro del margen de error. Yo entré en directo en nuestros informativos durante cinco días seguidos diciéndolo. Incluso el mismo día de las elecciones.
El problema con la encuestas es que cuando las diferencias son pequeñas es muy difícil saber qué va a ocurrir… afortunadamente, porque si no no haría falta votar. Todos los expertos insisten en que, además, las encuestas, son más precisas en esta ocasión. Lo averiguaremos el 4 de noviembre, el día después de las elecciones.

Conocemos todo lo malo de la administración Trump, pero ¿encuentras algo bueno que valorar?
El gran activo de la presidencia Trump es que la economía crecía hasta que llegó el coronavirus, y por tanto es un argumento razonable que el presidente diga que en cuanto se deje atrás el virus la economía volverá a crecer. También existía la impresión de que Trump pudiera ser un presidente que provocara algún tipo de conflicto internacional. Cada uno puede tener su opinión sobre la política exterior de Trump pero lo cierto es que no se ha metido en ninguna guerra y, al contrario, intenta traer de vuelta a EEUU a soldados estadounidenses desplegados en el exterior.

¿Qué añoras tú del EE.UU de cinco años antes, sin Trump, como periodista y como ciudadano?
Añoro que dormíamos más. Ahora todo va más rápido. A veces creo, de verdad, que sin tanta tecnología vivíamos mejor.

¿Estás cansado de contar las excentricidades de Trump?
Al contrario. Es un momento histórico importante. Y, francamente, de niño quería hacer justamente lo que estoy haciendo. Lo que me gustaría es contarlo más de cerca aún. He entrevistado en el pasado a Trump pero lo ideal sería poder entrevistarle estos días.

Hoy sería un buen día para repetir esto. #elecciones #elecciones2020 #trump #periodismo #noticias #entrevista #nuevayork #washington #corresponsal #rigor

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¿Qué es lo más gratificante de ser corresponsal en EE.UU?
Sin duda, recibir la confianza diaria de millones de espectadores. Es a la vez un privilegio y una responsabilidad. En periodismo nada hay más importante que esa confianza. Es una lealtad en dos direcciones y en estos tiempos tan críticos es cada vez más importante y más difícil.

Estuviste en la guerra de Yugoslavia. De no estar en NY, ¿en qué lugar te gustaría estar ahora como corresponsal? Y por qué?
Hace años cuando era corresponsal en Londres tenía un amigo inglés que era corresponsal en Inglaterra para la edición europea del Financial Times. ¡Me encantaría ser corresponsal extranjero en España! Una pena que sea un sueño irrealizable.

¿Cuándo ha sido la última vez que has estado en España, en Asturias?
La última vez fue… hace demasiado. En Navidad. Pero, la verdad, pese a la distancia, yo nunca he tenido la impresión de haberme ido ni de Asturias ni de España. Y para un corresponsal es algo muy importante. Seguir siendo uno de los nuestros. Con pasión.

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