Encuentro sospechoso; ‘Amar es para siempre’

QUÉ HA PASADO

• Beltrán confiesa a Carlos que él mató a Marisol.

• Abel acepta ser espía del Cesid, al lado de Estefanía.

• Manolín recoge firmas para sacar a su madre de prisión.

La situación de Manolita empeora pues le deniegan la libertad condicional y no saldrá de la cárcel hasta que se celebre el juicio. “La acusan de tentativa al homicidio y la pena que puede caerle es de seis a nueve años”, informa Cristina a su familia.

Al día siguiente, Marcelino tiene su primera visita a Yeserías. “¿Seguro que recuerdas exactamente lo que pasó y quién disparó?”, se atreve a preguntar a su esposa. “¿Desconfías de mí? Lo tengo muy difícil si ni tú me crees”, contesta ella.

Por otra parte, la única forma de que el hermano de Estefanía sea liberado es que el Jockey confiese. Compinchados con Guillermo, logran que acuda a la consulta de Abel, diciéndole que su madre está grave. Enseguida, este sospecha de que se trata de una trampa y sale huyendo, aunque de nada sirve: la policía lo detiene en el portal.

Mientras Gorka está centrado en la búsqueda de su hijo, Maica ha dejado el tema aparcado y se muestra nerviosa por la inesperada vuelta de Juan a su vida. Además, el diplomático no tiene prisa en regresar a París, como le contará a Beltrán, un viejo conocido y al que va a saludar a su despacho: “¡Qué alegría! Cuánto tiempo sin vernos. Y, dime, ¿qué te trae por aquí?”.

El marido de Maica no oculta sus intenciones y le explica que, tras el entierro de su madre, quiere reconquista a Maica, aunque no por amor: “Me acusan de haber cobrado comisiones ilegales de un empresario que quería hacer negocios en Francia y para mi defensa me conviene ser un hombre casado, ¿Entiendes?”.

El teniente coronel se ríe y promete ayudarlo en lo que necesite: “Yo también tengo un asunto delicado entre manos y lo mismo tengo que tirar de ti. Para eso estamos”.

Conocer a Esperancita ha hecho que Virginia decida proclamarse como ‘salvadora’ de las personas que ejercen la prostitución y las asesorará voluntariamente. Cuando Fabián la ve con minifalda y maquillada se extraña: “¿Dónde vas con esas pintas?”. Molesta, ella le cuenta su plan y el motivo de su cambio de imagen: “Es por una buena causa, algo que tú desconoces…”.

Ilusionado, Manolín enseña a Emma cómo esta quedando la cuna del bebé que esperan. “Está preciosa. Vas a ser el mejor padre del mundo”, dice la futura madre y se abrazan. Pero como si de una premonición se tratara, esa misma tarde la estudiante empieza a sentirse mal y sufre un aborto espontáneo. A pesar de que Abel está a su lado en el instante que ocurre, no le da tiempo a salvarlo.

Para que Maica crea que ha cambiado y es bueno, Juan le cuenta que quiere ayudar a un disidente argentino y que ella podría esconderlo en el obrador: “Está amenazado y lo matarán. Debemos tenderle una mano ”. Finalmente, la pastelera accede ante el asombro de Gorka. “¿Cómo puede ser que un sacerdote no quiera que acoja a alguien que va a morir?”, le recrimina ella. “Porque las cosas no se hacen así. Ahora corréis los dos el mismo peligro”, afirma.

A Cristina se le ocurre pedir un permiso extraordinario para que Manolita pueda salir de permiso, alegando que Manolín pasa por un mal momento. A la espera, la cocinera trata de adaptarse a la prisión y participa en el motín que se organiza para que una presa enferma pueda recibir tratamiento en el hospital.

Quintero y Benigna intentan que Virginia reflexione pues, aunque su ‘misión’ es encomiable, los proxenetas podrían tomar represalias. “Me da igual. Necesitan a la Magdalena, que es el nombre que me he puesto en honor a la mujer que Jesucristo sacó del arroyo y no voy a abandonarlas”, responde ella. Además, presume de sus avances: “Están entusiasmadas”.

Abel no se separa de Emma, pues se siente culpable al no haber podido prever que el embarazo iba mal. Sin embargo, a su hija le molestan tantas atenciones: “Déjame en paz. Necesito estar sola”.

Poco después, Guillermo logra una entrevista con el Jockey, que se niega a colaborar. “Esteban va a tenerlo difícil”, asegura a Estefanía.

Fuente: Leer Artículo Completo