Rubén & Lichis: «La censura llega desde la izquierda y la derecha»

Muy bien avenida, la pareja formada por Rubén Pozo y Lichis. Los dos son «ex» de bandas de enorme éxito comercial, los dos han luchado contra viento y marea por sus carreras solistas, y los dos aman el rock. Por eso está funcionando tan bien su proyecto Mesa para Dos, con el que han recorrido buena parte de la geografía española en los últimos meses.

«Lo estamos pasando bien y es enriquecedor encontrar a un compañero de andanzas con el que reírte, aprender y sentirte acompañadoen un tramo poco agradecido del camino», confiesa Lichis. «Llevamos más de setenta actuaciones, hemos grabado siete canciones y estamos completando otras tantas», añade Rubén. «La máquina está muy engrasada. El esfuerzo ha sido agotador y aún nos queda una segunda vuelta, pero estamos compenetrados y deseosos».

Su próxima cita con sus fans, hoy viernes en Madrid, tendrá mucho de especial: está enmarcada en la Gira en Kasas, que lleva a sus artistas a ubicaciones secretas que sólo se desvelan por mail a los compradores de entrada. Después tendrán una fecha más en Badajoz, y en octubre darán un paso más en su alianza publicando su primera grabación juntos. «Vamos a sacar un EP de seis canciones. En el primer cuarto de 2020 sacaremos el disco entero», explica Rubén.

Sabrosos frutos

La publicación de ese álbum tiene todo el sentido, dados los sabrosos frutos que ha dado su trabajo conjunto en directo. Y es que en cierta manera, son como dos almas rockeras gemelas. «Nos une la peculiaridad de este oficio: subidas, bajadas, sabores, sinsabores», dice Lichis, que reconoce que «en lo personal tenemos cada uno sus cosas, son diferencias que enriquecen más que separan». Su compañero Rubén está convencido de que «lo que más nos une es la pasión por las canciones. El viejo arte de confeccionarlas y sacar lo mejor de ellas. Hay cosas en las que somos contrarios, pero esas son las que equilibran el Yin-Yang».

Otra cosa que tienen clara es que, a pesar de los tiempos de «ofendidismo profesional» que vivimos, ellos nunca se autocensurarán. «Hace pocos años, la censura venía desde la empresa privada; ahora, llega desde lo público y de izquierda a derecha, lo que nos hace retroceder en el tiempo a épocas poco deseables», dice Lichis. «Antes te quemaban en la hoguera –concluye Rubén–, después te encarcelaban; ahora te inhabilitan social y profesionalmente».

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