El tweed no sabe de horarios y este conjunto de chaqueta y falda con lista de espera nos demuestra que es tan elegante de día como de noche

Ya lo decía Coco Chanel: “La simplicidad es la clave de la verdadera elegancia”. Una máxima que la diseñadora francesa que cambió la concepción de la moda durante el siglo XX tuvo muy presente durante toda su trayectoria. Así nos lo confirma una de sus aportaciones más destacadas al repertorio estético femenino que todavía hoy se conserva actual: el tweed. Y es que este tejido de lana áspera, cálido y resistente, originario de Escocia se ha convertido en uno de los pilares sobre los que la firma que lleva su apellido ha construído los cimientos de su éxito y ha trascendido todos los límites conocidos para elevarse a la categoría de estandarte de elegancia atemporal.

La democratización del tweed ya no conoce límites en este 2020 y en lo que llevamos de temporada lo hemos podido admirar en conjuntos que además tienen la capacidad de rejuvenecer a quien lo lleva, o de ser tan eficaces que, en forma de chaqueta son capaces de solucionar cualquier look. Pero si hay una pareja que ha demostrado que el tweed es el secreto de su sólida unión, esa es la formada por la chaqueta y la minifalda.

Esta fórmula que destila encanto parisino por todas sus costuras se ha convertido en uno de los grandes éxitos de Sfera este invierno. Las dos piezas que lo componen están elaboradas en lana negra con efecto deshilachado, perfectas para llevarlas tanto juntas como por separado.

La chaqueta, que no tiene solapas, tiene un patrón entallado y cuatro botones dorados decorativos, cuesta 25,99 euros y, aunque ahora mismo está agotada, pronto llegarán más unidades y puedes apuntarte a la lista de espera.

El éxito del conjunto ha sido tal que de la falda, mini con silueta recta y botones frontales, que cuesta 19,99 euros, ya solo queda talla L.

Un fenómeno que pone de relieve la fiebre por la estética ochentera que ha vuelto al vestidor y cuyos efectos prometen ser arrolladores. La elegancia de este conjunto es incuestionable y nos recuerda a aquellos estilismo que lucían las protagonistas de series de televisión como Dinastía o películas como Armas de Mujer.

Para rematar, el conjunto puede combinarse con una blusa blanca de lazada al cuello, una prenda tan chic como cargada de allure francés, que solo con la falda, resulta una compañera de fatigas de resultados demostrados.

Un par de zapatos de tacón negros, de empeine puntiagudo y tira al talón terminan de apuntalar este look todoterreno que tanto en la oficina como en el cóctel no tiene rival. Seguro que ahora ya entiendes mejor que esté a punto de agotarse.

Fuente: Leer Artículo Completo