Blackcurrant Pop, la firma de joyas de collares de abalorios

La nostalgia del mundo de la moda por los años 90 no tiene que ver únicamente con los bolsos baguette, los cropped tops más mínimos, las bandanas o los pantalones acampanados. Las joyas también toman inspiración de esta década y, si hace unas temporadas fueron los maxi aros o los collares de eslabones los que volvieron, ahora no es exactamente una silueta que ya fue tendencia 30 años atrás (sí, han pasado 30 años), sino un estilo de joyas que traslada directamente a los millennials a su infancia.

Primary school chic, así ha definido la firma británica Blackcurrant Pop el estilo de sus joyas. En ellas se suceden ositos de gominola, smileys, diferentes frutas y otra decena de charms que han captado a la perfección el estilo colorido y llamativo más nineties. Este marcado y colorido estilo es clave para entender su éxito en Instagram, donde ha logrado colarse en los perfiles de algunas de las influencers (nacidas en los 90, claro) más seguidas, como es el caso de Gigi Vives.

View this post on Instagram

🦋🌸🌷💞

A post shared by NNENNA (@nnennaechem) on

Esta firma es perfecta para continuar la tendencia de collares de abalorios y bolitas multicolores que lleva en auge desde el pasado verano, añadiendo además un giro de tuerca y un punto aún más extra.

View this post on Instagram

Sttaccckkkk 💖🦋💖

A post shared by 💕✌🏻 Blackcurrant Pop 🌈🍒 (@blackcurrantpop) on

Sobre la firma

Blackcurrant Pop cuenta con joyitas hechas y diseñadas a mano a mano por su diseñadora, Bethany. Según explica en su web, quiso reinventar la clásica pulsera de charms, haciendo que ya no fuese necesario acudir al joyero para añadir nuevas piezas, sino tener la posibilidad de añadirlas gracias a un sistema de clips.

Respecto a su última colección, titulada Visual Feast, todos los charms están realizados con objetos y materiales reciclados. Respecto a la inspiración según explican les viene dada de Frida Kahlo, las películas de los 90, la infancia o las tiendas vintage, entre otras cosas.

¡Lo quiero!

¡Lo quiero!

¡Lo quiero!




Fuente: Leer Artículo Completo