Swarovski y los trajes más icónicos de Hollywood

«Happy birthday Mr. President«, cantó Marilyn Monroe en 1962 para felicitar el 45 cumpleaños de John Fitzgerald Kennedy, en el Madison Square Garden de Nueva York ante más de 15 mil personas. Lo hizo luciendo un ajustado vestido blanco sin mangas largo que contenía, nada menos, que 2500 cristales de Swarovski cosidos a mano. También Elton John apostó por esta casa de joyas para lucir una de las prendas que coronaría su vestuario de ‘Rocketman‘: una chaqueta azul con un gran cohete en la espalda lleno de cristales que inundarían, en ascendente, la silueta de la pieza provocando una explosión lumínica que mereció el aplauso. Un halago que compartieron también otras muchas celebridades, como Cher o Dita Von Teese en las apuestas estilísticas en las que Swarovski participó protagonizando sus siluetas.

La historia de esta casa de joyas, que comenzó hace más de un centenar de años de la mano de su fundador, Daniel Swarovski, guarda un amplio recorrido y una estrecha relación con el universo artístico. Más allá del diseño y del recorrido joyero de la firma, los éxitos que acumula suman muchos de los eventos y de las apariciones públicas estelares de grandes personalidades reconocidas del globo terráqueo. Fiel espejo de ello es la nueva exposición que el Swarovski Kristallwelten acaba de inaugurar, ‘The Art of Performance’, una nueva Cámara de las Maravillas del centro que abre sus puertas para enseñarnos la relación entre su joyería y los artistas de Hollywood.

En este espectacular enclave de Wattens (Innsbruck, Austria), la directora cultural del centro, Carla Rumler; el director general de Swarovski Kristallwelten, Stefan Isser, el escenógrafo, Derek McLane y el diseñador de moda, Michael Schmidt conjugan sinergias y abren al público una nueva exposición que se suma a las 16 restantes del centro, perfecta para los amantes de la música, el cine, el teatro, el deporte y, por supuesto, la moda.

En esta sala, que es la tercera en dar la bienvenida a sus visitantes, Michael Schmidt realiza una exquisita selección de piezas originales del vestuario de diferentes artistas, pero también reinterpreta otras prendas icónicas del universo artístico y las duplica con cristales Swarovski para homenajear la tradición de la casa joyera y su largo vínculo con Hollywood.

«No son solo prendas fabulosas y bonitas, es una muestra que conecta a la humanidad. Todos estos trajes son especiales y evocan a un tiempo o momento concreto. Representan grandes situaciones del entretenimiento y de nuestra cultura», nos cuenta el diseñador. Nada lejos de la realidad ya que ‘The Art of Performance‘ combina guiños contemporáneos, como las mallas de la gimnasta Simone Biles o el espectacular vestido lámpara candelabro de Moschino que lució Katy Perry en la Gala MET 2019, hasta otras históricas piezas como los zapatos rojos de Dorothy (Judy Garland), en ‘Mago de Oz’, el vestido joya con el que Marlene Dietrich deslumbró en ‘La venus rubia‘ o el icónico guante blanco incrustado de diamantes de Michael Jackson durante su ‘Bad Tour‘, además de otras siluetas de celebridades como Cher, Lady Gaga o Nicole Kidman.

En 2015 Carla Rumler tuvo la idea, se la trasladó a Schmidt hace tres años y, tras reunirse en Hollywood y visitar el estudio del diseñador, la directora cultural le confió la encomienda, que en un principio, como él mismo cuenta, estaba pensada para ser estrenada el año pasado, a propósito del 125 aniversario de Svarowski: «Era lo que teníamos planeado, pero no pudo ser por la situación que atravesaba el mundo. De algún modo esto nos ayudó porque obtener y crear algunas cosas llevan mucho tiempo, como la búsqueda, la logística… Así que la verdad es que este año extra lo necesitábamos, fue bueno para desarrollar todo y tuve un montón de ayuda».

Esta exposición acerca al visitante a algunos de los diseños más memorables de la historia. Traslada la magia de la joyería, del entretenimiento y de la creación a un reluciente espacio en el que puede sumergirse por completo en el mundo de Hollywood, fundiendo todas estas ramas en un solo lugar.

«Hay momentos, sobre todo los que son en directo, en los que necesitas alcanzar a las personas de los lugares más lejanos y solo lo consigues embelleciendo con cristales. Muchas veces tienes una idea y quieres hacer que algo grande pase, pero no encajan las ideas del todo y entonces se te ocurre añadir un Swarovski y todo se convierte en mágico», nos dice Michael Schmidt sobre el significado que esta firma tiene para él y su trabajo, y, aclara: «Pocas compañías pueden decir lo mismo. Hay otras que intentan duplicarlo, pero no: no hay nada como Swarovski. Estoy muy orgulloso de crear esta magia junto a ellos y de mantener esta relación desde hace 30 años«.

El combo de talento de todos los que han participado en esta muestra logra crear un escenario de película que superó uno de los capítulos más difíciles de la historia, el de la pandemia. A pesar de que ese cese de la actividad les ayudó a poder desarrollar con mayor detalle y dedicación la exposición, ‘The Art of Performance‘ no se libró de retrasar su puesta en escena, pero la mayor dificultad, dice Schmidt que fue la selección de piezas y el contacto con los artistas que las vistieron: «Ellos son protectores y saben que sus vestidos se pueden exponer alguna vez en museos, exposiciones… Por eso no les gusta enseñar estas cosas con frecuencia, pero por suerte y por trabajar con ellos en otras ocasiones, yo ya conocía a algunos de estos personajes del entretenimiento así que llamarles fue más fácil para mí de lo que le sería a otra persona. Aún así es un reto, pero todas las cosas maravillosas lo son».

Podrás visitar esta exposición en el Swarovski Kristallwelten de Wattens, Innsbruck (Austria), una vez que se terminen las restricciones sociales a partir del día 12 de diciembre. Las entradas están a la venta en la web del centro cultural.




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