¿Sabías que el ejercicio de alta intensidad ayuda a prevenir la demencia?

La esperanza de vida es mayor que hace 100 años y con ella se suman ciertos desafíos de salud. Quizá uno de los que más miedo provoca es la demencia, no solo porque poco a poco se van borrando los recuerdos, sino también porque no tiene cura.

Pero hay formas de prevenirlo, o algunos disminuir el riesgo a sufrirlo. Según un estudio realizado por la universidad McMaster, junto al equipo de investigación del Laboratorio NeuroFit, el ejercicio protege nuestros recuerdos. El estudio también ha demostrado que la inactividad física contribuye tanto al riesgo de demencia como a la genética.

Y la investigación va incluso un paso más allá. No solo influye el deporte, sino también la intensidad del ejercicio que practicas. Para realizar el estudio, los investigadores inscribieron a personas mayores sedentarias en un programa de ejercicios y en solo 12 semanas sus recuerdos mejoraron. Pero esto solo sucedió en aquellos que caminaron con mayor intensidad. Su mejora en la memoria estaba directamente relacionada con sus avances en el estado físico.

Entrena para un cerebro sano

Todos tenemos algún riesgo de desarrollar demencia. Esto se debe a que una cierta parte de nuestra salud está predeterminada por factores biológicos.

Sin embargo, hemos comenzado a apreciar el papel que juega el estilo de vida. Y es que mejorar las condiciones de vida y salud repercuten directamente en mantener un cerebro joven.

El estudio examinó la interacción entre la genética y la actividad física en un grupo de más de 1.600 adultos mayores. Dentro de la muestra, alrededor del 25% tenía un factor de riesgo genético para la demencia, pero la mayoría (alrededor del 75%) no.

Esto fue lo que pudieron concluir los expertos tras realizar el estudio: el 21% de las personas con riesgo genético desarrollaron demencia y la actividad física no tuvo ningún efecto en ellos. En contraste, para las personas sin riesgo genético, aquellos que estaban activos tenían menos posibilidades de desarrollar demencia que aquellos que estaban inactivos.

Críticamente, los que estaban inactivos tenían un riesgo similar a los que estaban genéticamente predispuestos a la demencia, lo que sugiere que la inactividad física puede afectar un conjunto saludable de genes.

El ejercicio actúa como un fertilizante

Resulta que el ejercicio ayuda al cerebro a regenerarse: provoca el crecimiento de nuevas neuronas en el hipocampo y esto mejora la memoria.

Aunque no entendemos exactamente cómo funciona, sí sabemos que el ejercicio aumenta el factor neurotrófico derivado del cerebro, que actúa como un fertilizante para promover el crecimiento, el funcionamiento y la supervivencia de las células recién nacidas.

Las neuronas recién nacidas se unen como las piezas de un rompecabezas, donde cada neurona representa un aspecto diferente de un recuerdo. Si tenemos más neuronas recién nacidas, entonces podemos crear recuerdos que son más ricos en detalles y menos susceptibles de error. Por ejemplo, recordarás si tomaste tu medicamento hoy o ayer, o dónde estacionaste tu coche.

El sudor importa

Los adultos mayores realizaron tres sesiones de ejercicio por semana. Algunos practicaron intervalos de alta intensidad (HIIT) o entrenamiento continuo de intensidad moderada, mientras que otro grupo solo se dedicaba al estiramiento.

El protocolo HIIT incluyó cuatro series de ejercicio de alta intensidad en una cinta de correr durante cuatro minutos, seguido de un período de recuperación. El protocolo de intensidad moderada incluyó ejercicios aeróbicos de intensidad moderada durante casi 50 minutos. Todos los ejercicios se adaptaron a los niveles de condición físicade las personas mayores.

Solo las personas mayores en el grupo HIIT tuvieron mejoras sustanciales en la memoria dependiente de la neurogénesis.

Los resultados son prometedores porque sugieren que nunca es demasiado tarde para obtener beneficios para la salud del cerebro.

Fuente: Leer Artículo Completo