¿Sabes qué verduras tienes que comer crudas y cuáles debes cocinar?

Cuando comemos verduras, es una incógnita (a no ser que tengas a Google por bandera a la ahora de cocinar) cuál es mejor comer cruda y cuál mantiene mejor sus propiedades si la cocinas.

Ahora que los excesos han dado paso a una vida sana y los ultraprocesados han abandonado nuestra rutina (si alguna vez estuvieron presentes), nunca viene mal saber qué alimentos guardan sus propiedades intactas y cuáles no cuando los hervimos o pasamos por la plancha.

Y es que, aunque pensemos que no, hay verduras que multiplican por dos sus beneficios cuando las cocinamos de manera correcta, mientras que hay otras que es mejor no tocar para que sus nutrientes no desaparezcan. Es la misma dinámica que ocurre con el zumo de naranja. Una naranja entera, consumida en gajos, tiene unas propiedades diferentes a las de un zumo de naranja exprimido, que multriplica el aporte de azúcar con respecto a la pieza de fruta entera.

Espinacas, tomates y espárragos

Sí, es una realidad: tratamos el tomate como si fuera una fruta y lo consumimos siempre crudo y frío, en ensaladas o en gazpacho. Pero lo cierto es que cocinado gana mucho más. Y es que, el procesamiento térmico de este alimento aumenta la cantidad de licopeno y multiplica su calidad antioxidante. Las espinacas, por otro lado, si se hierven, tienen más calcio y los nutrientes como el hierro, el zinc y el magnesio se absorven mejor por el organismo. Los espárragos contienen más antioxidantes por eso, cuando los hervimos, las vitaminas E, A y C se absorven mejor. ¿Moraleja? Cocinados son mucho mejores.

Brócoli, coliflor, pimienta y cebolla

El brócoli y la coliflor contienen sulforafano, una sustancia relacionada con la protección frente al cáncer. Las altas temperaturas destruyen el compuesto, por lo que es mejor consumirlas crudas, aunque eso sí, pueden resultar indigestas. Por ello, la mejor opción es un punto intermedio. Tomar estas verduras al vapor, ligeramente cocidas para que no pierdan nutrientes.

Aunque no lo creas, la cebolla tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas y aunque la cocción no hace que pierda en su totalidad estas propiedades, es mejor comerla cruda o ligeramente salteada en vez de al vapor o cocida. Con los pimientos ocurre lo mismo, al cocinarlos, pueden perder hasta un 75% de sus propiedades antioxidantes, por lo que es mejor consumirlos crudos, en crudités o en ensalada. Lo mismo sucede con la fruta.

Así que, si alguna vez tienes la duda… apunta ambas calsificaciones para que además de comer sano, saques el máximo provechos de los alimentos.

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