Los riesgos de financiar las compras navideñas

Según el estudio Tendencias de consumo en Navidad, elaborado por Kantar para la plataforma global de comercio electrónico eBay, los españoles prevén gastar una media de 258 euros en regalos de Navidad (ya sean culturales, de belleza, moda o tecnológicos), un 7% más en comparación con el gasto del año pasado (240 euros). Son muchos los que aprovechan la paga extra para afrontar la cuantía de estos regalos pero también hay un grupo numeroso que adelanta las compras y recurre a formas de pago como el conocido ‘Compre ahora y pague después’ (Buy now, pay later o las siglas BNPL en inglés).

Esta fórmula para adelantar las compras y retrasar los pagos surgió en Estados Unidos pero como tantas otras cosas ha llegado a Europa y cada vez goza de una mayor aceptación. Según un estudio encargado por PayPal, en nuestro país el 71% de las personas que utilizan esta fórmula afirman que aplazar los pagos mediante el comercio electrónico les ayuda a gestionar su presupuesto, y el 70% de los usuarios millennials y de la generación Z que lo utilizan coinciden en que les ayuda a dividir el coste para poder comprar mejores productos.

Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC e investigadora del grupo DigiBiz (Digital Business Research Group), afirma que esta tendencia irá en aumento en los próximos años. «Estamos ante un aumento del IPC, hay un incremento también de la presión fiscal, vamos a pagar más en seguridad social… Esto significa que la renta disponible de las familias va a ser menor. Si hay menos dinero para gastar y hay el mismo ritmo de consumo, es lógico que el consumidor utilice estas opciones de financiación«, explica.

Pero no es oro todo lo que reluce en esta forma de pago que nos da acceso a una gama mucho más amplia de productos y regalos. El profesor Josep Maria Català advierte de la falsa sensación que produce, asumiendo que podemos adquirir productos más caros que antes no estaban a nuestro alcance. «El problema para el consumidor es que el coste final mensual puede ir aumentando si el comprador financia varias compras con este sistema, compras que no son elevadas si se adquieren de forma única, pero que sí pueden presentar un incremento de los costes no fijos mensuales. Además, el pago aplazado está pensado para compras de importes no muy elevados, lo que ayuda a que el consumidor incremente este tipo de cuotas mensuales sin tener muy en cuenta los posibles problemas a medio y largo plazo en sus finanzas», advierte.

Para evitar riesgos innecesarios al usar esta fórmula, los expertos recomiendan estar atentos a algunos trucos de marketing, como aquellos que usan el 0% de interés y sin comisiones como gancho pero ‘obligan’ a hacer un gasto mínimo de compra que quizás no es necesario y que puede mermar nuestros ahorros. Y es que, tal y como afirman las estadísticas, la capacidad de ahorro ha disminuido en los últimos años por las consecuencias de una crisis económica, una pandemia y, en los últimos meses, una inflación elevada y unos costes energéticos que han alterado las cuentas de los consumidores.




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