La pionera vida de Sonia Sotomayor, la jueza que ha tomado juramento a Kamala Harris

En 2009, dos años antes de que Kamala Harris se convirtiese en fiscal general de California, la jueza Sonia Sotomayor llegaba al máximo organismo de la justicia estadounidense: el Tribunal Supremo. Desde allí, y como primera mujer hispana del tribunal, se ha convertido en una de las mayores defensoras de un país más progresista y avanzado, y en los últimos días se ha convertido en noticia por partida doble. Por un lado, como la encargada de dar la bienvenida a Kamala Harris a la Vicepresidencia de Estados Unidos. Por otro, como firme disidente de las últimas decisiones de Trump. "Esto no es justicia", escribió hace unos días en su voto particular, al oponerse a la décimotercera ejecución federal promovida por Trump en los últimos seis meses, "tras 17 años sin ejecuciones de este tipo".

Sotomayor, huérfana de padre desde los nueve años, que se forjó una carrera a base de "estudiar y estudiar y estudiar" y entender que, como mujer y latina, "nadie me iba a dar nunca nada en la vida", como ha contado en varias entrevistas, ha ocupado hoy otro lugar histórico. Al tomar juramento a Harris sobre una Biblia con su propia relevancia en la historia de los derechos civiles: la de Thurgood Marshall, el primer afroamericano en llegar al Tribunal Supremo. Es una forma de unir a las dos mujeres, pioneras y diversas, bajo una meta: superar las injusticias raciales que siguen aflorando en Estados Unidos.

Y eso que Sotomayor casi rechazó la responsabilidad en su momento. Después de que otros dos expresidentes, Bill Clinton y George Bush padre, la promoviesen en el escalafón judicial, "estuve muy muy cerca de decirle que no al presidente Obama" cuando la nominó para el Supremo, como le confesó al periodista Jorge Ramos en el podcast [Contrapoder](https://art19.com/shows/contrapoder/episodes/fd1859ec-5a1b-4b6f-ab94-6e615c9aa787).

¿Qué le hizo cambiar de idea?"Algunas amigas se enteraron de que tenía dudas y y una de ellas me dijo ‘Oye, Sonia, deja de pensar sólo en ti. Esto no tiene que ver contigo. Tiene que ver con todas las niñas que te verán en ese puesto’". La misma razón por la que hoy ha tomado con orgullo juramento a Kamala: para que todas las niñas, no importa su origen, vean que "pueden soñar a lo grande", una de las metas vitales que le contó a Ramos.

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