La dieta con la que puedes beber alcohol y aun así adelgazar mucho

Cuando decidimos ponernos en forma nuestra vida cambia por completo. Se acabó eso de picar entre horas, las comidas y cenas se vuelven más ligeras que nunca, un dulce se convierte en un capricho, nuestra actividad física se multiplica por mil y el plan de quedar con nuestras amigas para tomar unas cañas o bebernos unas copas el fin de semana no nos parece tan buena idea.

Porque todas lo sabemos, cuando estamos poniéndonos en forma el alcohol está totalmente prohibido. Para nuestra desgracia, esas cervecitas que nos gustan tanto pueden llegar a convertirse en nuestro peor enemigo y pensamos que todo el esfuerzo que hemos hecho para mantenernos perfectas no ha servido de nada, ¿verdad?

Tranquila amiga, porque hoy desmontamos uno de los mitos populares más grandes. Sí, sí, ese de que “el alcohol engorda“. Varios estudios demuestran que es posible beberlo y perder peso, eso sí, siempre y cuando lo hagamos con moderación.

El consumo moderado de alcohol no afecta a nuestro estado físico, según los expertos

Lo sabemos… parece increíble pero es que no lo decimos nosotras, lo dice la ciencia. Y es que según demuestra un estudio de la Universidad de California en Berkeley, menos del 5% de la dosis de alcohol que ingerimos se convierte en grasa. Para entenderlo, debemos conocer cuál es su ruta en nuestro cuerpo: cuando lo consumimos, en lugar de almacenarse como grasa, se convierte en una sustancia que se conoce como acetato. Esta sustancia se libera en nuestra sangre y también influye en las proteínas o los carbohidratos.

Cuando tomamos alcohol pasa algo parecido a cuando ingerimos carbohidratos, tal y como recoge otro estudio nutricional realizado por expertos de Cambridge. La cantidad de grasa que nuestro cuerpo quema se reduce para obtener energía. ¡Ojo! Siempre y cuando se tome de forma ocasional y moderada, ya que una ingesta continuada sí influye de forma directa en el aumento de peso y grasas en el organismo.

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Cuando tomamos muchos carbohidratos (por ejemplo, antes de hacer deporte) estamos reemplazando la grasa de nuestro organismo como una fuente de energía para quemar. Esto quiere decir que, si tomamos una cantidad de alcohol superior a las calorías de las que quema, sí aumentaría la grasa. Por eso, siempre y cuando consumamos estas bebidas de forma responsable podremos seguir estando en forma y que éste no afecte a nuestra dieta.

Un vasito de vino en las comidas es bueno para nuestra salud

Existen muchos otros estudios que demuestran que beber alcohol de forma controlada no afecta a nuestro estado físico. Uno de ellos es el realizado por científicos alemanes de la Universidad de Hohenheim quienes investigaron cómo afecta el consumo diario de cantidades moderadas. En él realizaron un ensayo clínico con personas obesas en el que demostraron que, tras consumir de forma controlada vino blanco y tinto, todos los sujetos lograron reducir su peso corporal.

Por su parte, la Universidad de Colorado realizó otra prueba con 20 mujeres con sobrepeso. Durante 10 semanas, debían consumir vino tinto 5 días a la semana, mientras que otras 10 semanas no consumirían nada. El resultado del ensayo fue que, en ambos casos, tanto tomando vino de forma habitual como no tomando nada, el sobrepeso de las mujeres se mantuvo en el mismo estado. Es decir, no afectó en absoluto la ingesta habitual de alcohol a su estado corporal. Así que ya sabes, puedes incluir una copita en tus comidas con total tranquilidad.

La importancia de un consumo responsable

Debemos tener en cuenta que a la hora de tomar alcohol todo influye, tanto el tipo de bebida como el momento de consumo. Tal y como recogen los estudios nutricionales, el vino o la cerveza durante las comidas no afecta en absoluto a nuestro cuerpo y, de hecho, está demostrado que es bueno para el sistema cardiovascular.

En cuanto a las bebidas espirituosas, sí debemos tener más cuidado. Un consumo excesivo de estas afectaría a nuestro estado corporal y, por supuesto, a nuestra salud. Está claro que no es lo mismo tomar una copa de vino cada día que cuatro copas de ron. Debemos saber que un consumo responsable es fundamental para nuestra salud. Por lo que llegamos a la conclusión de que, siempre y cuando cumplas con una frecuencia y cantidad controlada, puedes disfrutar de una buena copa con tus amigas sin sentirte mal por ello. ¡A brindar!

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