El auge y la caída de Clubhouse, la red social más exclusiva

Tan solo un año después de acaparar titulares de lado a lado del globo terráqueo, gracias en gran parte a iconos televisivos como Oprah Winfrey o Jared Leto, Clubhouse está lejos de los que en un primer momento apuntaban como sus principales competidores, Facebook, Twitter o Instagram.

Contaba con todos los alicientes para despuntar en el mercado, dos grandes empresarios estaban tras ella, Paul Davidson y Rohan Seth, de Silicon Valley, y un formato que nada tenía que ver con otras plataformas, con el audio como protagonista y basado en la privacidad del usuario, solo una invitación te permitía acceder a ella, era en tiempo real y además ninguna conversación quedaba grabada. Pero en menos de lo imaginado, la red social más exclusiva de los últimos años está lejos de los primeros puestos. Concretamente, en España está en la posición 146 de las apps más descargadas, mientras que en EE.UU, cuna de su éxito, se sitúa por debajo de las 200 primeras. ¿Cuáles son los motivos?

«Había demasiadas expectativas, el contexto histórico de crecimiento ayudó mucho (plena pandemia), pero la gente ha ido perdiendo el interés porque la aplicación no ha sabido ofrecer o dar una experiencia completa y se ha quedado corta», explica Miquel Pellicer, experto en comunicación digital de la UOC, acerca de la caída de Clubhouse.

La pérdida de popularidad de Clubhouse

A diferencia de TikTok, plataforma que triunfó durante el confinamiento y que ha logrado mantenerse en el top3 con el paso de los meses, Clubhouse ha reflejado en sus datos, de forma negativa, el regreso a la llamada normalidad. «En ese periodo de confinamiento estricto, la gente estaba aburrida y a la vez saturada de pantallas; y en ese contexto, una propuesta diferente, estimulante y basada exclusivamente en el audio como Clubhouse, encontró el caldo de cultivo perfecto para triunfar», explica Ferran Lalueza, profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

Pellicer apunta a «un mejor plan de marketing» por parte de la app de vídeos como la principal diferencia entre ambas plataformas, y por lo tanto a los resultados que a día de hoy obtenemos de cada una. Además, según el propio experto, otro de los grandes problemas de la plataforma de audio fue que se «ha convertido en una red muy nicho, para usuarios con intereses muy tematizados de temas muy vinculados a las empresas emergentes (start-ups), la comunicación, el periodismo o el marketing», lo que le ha impedido llegar a un público mayor.

Múltiples factores, infinitos si ampliamos el abanico, que el profesor Lalueza simplifica en cuatro, los más importantes para él:




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