Cuidado del pecho en la mujer lactante: principales problemas y soluciones

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    La leche materna es el mejor alimento para el bebé por los nutrientes y beneficios que le aporta, razón por la que la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y después ir introduciendo de manera progresiva otros alimentos seguros. Esto no quiere decir que las madres que decidan no dar el pecho porque no pueden o no quieren sean menos madres o que cuiden peor a sus hijos, hay que hacer hincapié en esto, ya que hay que respetar la maternidad y la voluntad de la mujer.

    La lactancia, además de ser muy beneficiosa para el bebé, permite establecer unos momentos de intimidad y conexión entre madre y bebé muy bonitos y enriquecedores, también puede ser muy dura. Es necesario hablar de las dificultades y problemas que pueden aparecer al dar el pecho, ya que transmitir una visión idealizada no es de ayuda para las mamás.

    Hay problemas que suelen aparecer con mucha frecuencia durante la lactancia materna y saber cómo abordarlos y ponerles solución puede evitar muchos quebraderos de cabeza y molestias tanto a la madre como al bebé. Repasamos algunos de los más importantes:

    Grietas en el pezón

    La Asociación Española de Pediatría recoge en su web algunos de los problemas más frecuentes que pueden aparecer al dar el pecho y los cuidados del pecho de la lactante más importantes. Uno de los que más molestias y dudas genera es la aparición de grietas en el pezón, que producen mucho dolor, pueden sangrar y llegar a infectarse. En este sentido, desde la AEP explican que “se deben a una mala técnica de lactancia o anomalías anatómicas en el bebé (frenillo labial o lingual, micrognatia)” y para evitarlas sugieren que “es importante un buen agarre, modificar la posición del bebé al mamar y mantener los pezones al aire y secos”.

    Hay que tener cuidado con las cremas antigrietas que se utilizan, ya que es importante que en su composición no lleven componentes que puedan afectar al bebé, por eso, es fundamental utilizar solo las prescritas por el profesional de la salud.

    Ingurgitación

    En la guía de la lactancia elaborada por la Consejería de Salud y Servicios Sociales de La Rioja, que se puede encontrar también en la AEP, advierten de otro problema que aparece con frecuencia al dar el pecho. Es la ingurgitación, que consiste en tener los pechos hinchados, brillantes, edematosos, enrojecidos y con mucho dolor. Se producen por la acumulación excesiva de leche en los conductos lácteos y líquido en los tejidos que los rodean. Para evitar que el pecho se congestione se debe dejar al bebé mamando el tiempo que necesite y, si se sigue teniendo leche, extraerla de forma manual o con un sacaleches. También ayuda no saltarse tomas, aplicar un masaje suave sobre el pecho y calor húmedo antes de amamantar para que la leche fluya mejor.

    Problemas de mastitis

    En la guía que citábamos anteriormente, se define la mastitis como “una infección en una zona de la mama que la mayoría de las veces ocurre por sobreinfección de leche retenida y que se manifiesta con dolor, calor y enrojecimiento de la zona”. Una ingurgitación no tratada a tiempo puede acabar en mastitis.

    Para tratar la mastitis, los pediatras recomiendan el vaciado del pecho mediante tomas frecuentes y la extracción manual o con sacaleches. Además, desde la AEP aseguran que son necesarios los analgésicos-antiinflamatorios para tratar la mastitis, y en muchos casos, el tratamiento antibiótico.

    Conducto bloqueado

    Otro problema que puede afectar al pecho de la mamá lactante es la obstrucción de un conducto lácteo. Suele producirse por una mala técnica de lactancia o por utilizar sujetadores que aprietan el pecho demasiado. Se caracteriza por producir la aparición de un bulto doloroso en el pecho y estar enrojecido. Los expertos de la AEP aconsejan aumentar la frecuencia de las tomas, aplicarcalor local previo, colocar al bebé de manera que su lengua quede en contacto con la zona afectada para favorecer el vaciado y dar un ligero masaje sobre el pecho hacia el pezón para facilitar la circulación de la leche.

    Otros cuidados del pecho de la lactante

    Otra recomendación fundamental para cuidar el pecho durante la lactancia es prestar atención a la higiene. Realmente, no hacen falta unos cuidados muy específicos en este sentido: basta con la ducha diaria con agua y jabón habitual. Sin embargo, sí es necesario tener en cuenta algunosconsejos concretos: hay que tratar de mantener los pezones sin humedad (poner protectores entre el pecho y el sujetador es de gran ayuda para evitar el goteo de leche.

    En cuanto al uso de pezoneras (instrumentos de lactancia que se adaptan a la forma del pezón y la areola para facilitar el enganche del bebé) hay que tener muy presente que solo deben utilizarse previa recomendación de la matrona o asesora de lactancia, puesto que solo son aconsejables en casos concretos.

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