Qué láseres y cremas necesitas para eliminar cada tipo de mancha para siempre

Nos preocupan mucho más que las arrugas. No lo decimos nosotras, lo asegura un estudio europeo que llevó a cabo Caudalie. Y no es para menos. Porque a partir de los 40 años tienes muy pocas posibilidades de librarte de las manchas. Una de cada tres mujeres sufre algún tipo de hiperpigmentación cuando supera esta edad, según un informe de los laboratorios Pierre Fabré. Y empeora con el tiempo: después de los 50 afecta al 90% de la población femenina. El exceso de pigmentación en la piel no es otra cosa que un mal funcionamiento celular propiciado por una inflamación. Esta puede estar producida por un agente externo (los rayos UV solares) o uno interno (el aumento de los estrógenos o cietas alteraciones de la glándula tiroidea). Eso sí, sus consecuencias son simplemente estéticas.

Pero eso no significa que tengas que conformarte con tus manchas. Los tratamientos médico-estéticos para solucionarlas han avanzado mucho (sobre todo en láseres) y los productos de uso tópico para disminuir su apariencia resultan muy útiles para mantenerlas bajo control.

Distintas entre sí

Pero no todas las manchas son iguales y, por lo tanto no responden a los mismos tratamientos. Por eso, que a tu amiga le haya ido muy bien el IPL (láser de luz pulsada) que está tan de moda últimamente no significa que te vaya a funcionar a ti. Si te tomas tu problema en serio, tienes que acudir un dermatólogo sí o sí. “El tratamiento es diferente para cada tipo de mancha y no todas se quitan bien”, especifica la doctora Josefina Royo, directora de Instituto Médico Láser (IML). Esta experta distingue dos grupos: “Las concretas, como los lunares; y las difusas, como las queratosis seniles o los melasmas”.

Cada mancha, su solución:

  • Lunares: En caso de que te quieras librar de esta acumulación local de melanocitos por un motivo estético, se hace con láser de CO2. “Basta una sola sesión, deja una costra que se desprende en una semana y no queda marca”, explica la directora del IML.
  • Léntigos solares: “Son las más agradecidas porque se suelen quitar todos con una sola sesión de láser de Picosegundos – señala la dra. Royo–. Si a los dos o tres años aparece otra nueva porque sigues tomando el sol, se puede eliminar con una sesión de repaso”.
  • Poiquilodermias: Entre marrones y rojizas, son consecuencia del abuso solar y aparecen en el escote. “Se deba a una malfunción vascular y epitelial. El tratamiento se hace con una combinación de láser decolorante y láser Q-Switch”, especifica la dra. Royo.

Cuando el sol es el culpable

La radiación ultravioleta produce una inflamación cutánea que dispara el aumento y la actividad de los melanocitos, y provoca una acumulación de pigmento en los queratinocitos que se ve en la superficie de la piel. Estas manchas solares se denominan léntigos y son la primera manifestación del fotoenvejecimiento. “La piel va guardando memoria del daño que han producido los rayos UV a lo largo de tu vida y la aparición de este tipo de manchas está directamente relacionada con el abuso del sol. Lo normal es que acaben surgiendo con la edad, por eso se las conoce como queratosis seniles. Pero el agotamiento del capital solar está provocando que aparezcan hasta 15 y 20 años antes”, explica la experta del IML.

Localizarlas no es difícil. “Se trata de manchas marrones, aisladas, con bordes irregulares y coloración desigual. Se suelen describir como pecas grandes y se localizan en hombros, brazos, cara y escote”, añade el dr. Adrián Alegre, del Grupo Dermatológico Pedro Jaén.

Ser mujer no ayuda

“El melasma, un tipo de pigmentación difusa que ocupa grandes áreas del rostro, tiene predisposición hormonal y se produce sobre todo en mujeres por culpa de los estrógenos”, explica la dra. Royo. Así que los ciclos menstruales juegan en tu contra y las probabilidades de que aparezca aumentan si tomas anticonceptivos orales. “Es común en el embarazo, aunque entonces se denomina cloasma”, explica la experta. Su intensidad se relaciona con la exposición solar, “pero hay pacientes muy rigurosas con la protección y les han vuelto a aparecer”.

El tratamiento del melasma no es fácil y requiere varias acciones combinadas. “Un peeling para eliminar el pigmento superficial; un tratamiento de fondo con activos que bloqueen la síntesis de nueva melanina para evitar que se produzca un rebote pigmentario; y un tratamiento de choque con láser de Picosegundos”, explica la dra. Royo. En casos muy intensos se pautan también un par de sesiones de mesoterapia con ácido tranexámico, el despigmentante de moda.

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