Maquilla las pestañas así y parecerás más joven: nos lo explica un maquillador profesional

Hablando de maquillaje: a mayor edad, ¿mayor destreza? Es bien sabido que no hay nada que envejezca más que vestirse, peinarse o, por extensión, maquillarse como una adolescente cuando ese momento quedó en el pasado. Se trata de una regla proporcional que todos los profesionales defienden: a medida que cumplimos años, más cuidado de la piel y menos producto. "Según me hago mayor me maquillo menos. Esta ha sido mi gran evolución”, revelaba Cindy Crawford hace un tiempo en la revista Vogue.

Otra de las verdades incontestables del paso del tiempo es que la zona que rodea los ojos es la primera en delatarlo. El cansancio hace que sea la primera marcarse y en visibilizar los signos del envejecimiento. El uso de la mascarilla, además, coloca un foco inevitable sobre pestañas, arrugas y párpados. Y aunque no hay nada como una adecuada rutina cosmética para mantener esta piel más joven, es igualmente interesante conocer qué trucos de maquillaje dominan los profesionales para realzar los signos de juventud de la mirada. Así, de la mano de Gato (Make Up Artist oficial de Maybelline NY en España) descubrimos que un utensilio presente en cada neceser femenino, la máscara de pestañas, puede ser un gran aliado antiedad. Si sabes cómo utilizarla, claro.

Preguntado si es cierto que un buen maquillaje de ojos puede hacernos parecer más jóvenes y que las pestañas juegan un papel fundamental en esto, Gato es categórico: “Sin duda, la mirada y el ojo se van transformando según pasan los años: el párpado pierde firmeza y luminosidad, las pestañas se vuelven más escasas y la mirada se va apagando… el maquillaje puede revertir estos efectos. Eso sí, mal planteado puede empeorar en vez de solucionar estos aspectos”. En consecuencia, no hay mayor error que aferrarse al maquillaje que nos funcionaba hace 20 años: ni nuestra piel es la misma, ni el resultado va a ser igual. De ahí que el toque de máscara de pestañas también cambie con el tiempo.

Cómo quitarse años de encima usando (bien) el rímel

“La máscara de pestañas va multiplicar ópticamente el número de estas, devolviendo o incluso incrementando el aspecto de un ojo joven con pestañas tupidas. También conseguiremos abrir una mirada cansada y sustituirla por otra abierta si maquillamos las pestañas de modo vertical de raíces a puntas. Por último podemos elevar de modo más intensos los laterales de las pestañas creando un efecto lifting en la mirada, algo ideal para ojos, párpados y/o cejas caídas”, nos explica.

Eso sí, antes de empezar “es importante saber hasta donde la máscara puede mejorar drásticamente el aspecto de las pestañas. De nada sirve conseguir unas enormes y tupidas si el resultado es un exceso de capas que ensucia la cara. También es importantísimo su estado… no es necesario partir de unas pestañas perfectas y tupidas pero sí que tenemos que cuidarlas para que estén en su mejor forma de hidratación y, si es posible, rizarlas antes de maquillarlas para potenciar el efecto de elevación que vamos a dar con la máscara”, recomienda. De ahí que consejo doméstico que siempre recomienda para cuidarlas sea una “limpieza total y absoluta cada noche y beneficiar a las pestañas de los activos que el aceite o crema facial pueda darles… de este modo estarán hidratadas y más flexibles”.

“Por último, elegir la máscara ideal para tu tipo de ojo y pestañas: algunas personas necesitarán más volumen, longitud o separación que otras”, advierte. Por ello, su máscara favorita es Lash Sensational de Maybeline NY “porque alarga, curva, da volumen y separa sin esultar cargante o artificial. Para mi, que me gustan las pestañas marcadas, bonitas, “ como dibujadas” es imprescindible”. Esta máscara de efecto abanico acaba de lanzar una fórmula mejorada con aceite de rosa mosqueta, que acondiciona y flexibiliza las pestañas, pigmentos minerales que suavizan su aplicación y logran una intensa cobertura en una sola pasada y un innovador cepillo de elastómero que captura y despliega todas las pestañas gracias a sus cerdas que, con seis tamaños diferentes: no dejan escapar ni la pestaña más pequeña o fina. Tanto le gusta que ha diseñado junto a la marca una edición limitada de esta máscara personalizada por él mismo.

Una técnica para cada tipo de ojo

Una de las revelaciones más prácticas que se aprecian al ver trabajar a un maquillador profesional varias veces es que nunca maquillan del mismo modo las pestañas, sino que lo hacen en función de la forma del ojo y del resultado que se busque. Así, Gato nos revela sus técnicas:

Para ojos pequeños: “Lo ideal es maquillar tanto las pestañas superiores como las inferiores. Si añades sombras claras conseguirás agrandar de un modo muy eficaz y rápido los ojos”.

Para ojos cansados, apagados o con un párpado superior pesado que cae sobre estos: “Hay que maquillar las pestañas de modo ascendente, de raíces a puntas en un solo gesto. De este modo abrimos la mirada y la proyectamos ‘por encima’ del párpado”.

Para un efecto lifting: “Maquilla más intensamente los extremos”.

Y un gesto para todas: “Recuerda que el zigzag es ideal para introducir el cepillo en las raíces, maquillándolas en su totalidad y evitando que se peguen unas a otras. Seguidamente, si tus pestañas son rebeldes, continua con el zigzag hasta las puntas. Si no, desliza el cepillo suavemente y sin zigzag hacia las puntas y repite la operación”. El resultado más natural se consigue marcando “solo las raíces y de modo más ligero las puntas”.

Siempre pigmento negro y un buen rizado

“Sólo recomendaría el marrón en chicas muy rubias y ‘maquillajes naturales’… para el resto, siempre, pigmento negro. Incluso una persona muy rubia, si va a marcar el ojo con sombras o eyeliner, se va a beneficiar de la intensidad y profundidad que otorga la máscara negra”, explica Gato, que además revela un primer paso fundamental, antes de coger el cepillo: su técnica para curvarlas. “Uso un rizador sólo si es necesario. Lo hago en tres pasos: rizo raíces, medios y un toque en puntas… de este modo adquieren una curvatura creíble y natural”.

Una de las consecuencias más típicas del paso del tiempo es la pérdida de tono en los párpados, lo que puede hacer que al maquillar las pestañas estas choquen contra ellos, dejando un indeseado rastro de pigmento. Si es tu caso, recomienda Gato, “levanta la barbilla y baja la mirada para maquillar las pestañas… mantén la posición una vez que termines durante un minuto para permitir que seque la máscara y el párpado no se pueda manchar”.

¿Qué hay de la ceja?

“Si la ceja se ve naturalmente tupida, o sea, sin gaps o pequeñas calvitas entre pelitos y con un grosor notable, entonces daremos un aspecto superjoven casi adolescente a la mirada. Si la ceja está muy definida o perfilada, no aportará juventud sino un efecto más sofisticado… ¡Depende de gustos!”

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