Las mejores cremas a partir de los 60 años

No solo de millennials vive la belleza. Las generaciones anteriores saben muy bien lo que quieren de sus cosméticos. De hecho, la que traspasa el umbral de los 50 hacia nuevos territorios vitales ha hecho de sus atributos más beauty su grito de guerra. Esas canas de las que ahora están tan orgullosas las mayores de 60 dan nombre a la Silver Generation, un grupo demográfico mucho más amplio de lo que imaginas (solo en China suponen un tercio de la población femenina), con poder adquisitivo, preocupaciones igual de healthy que las demás, muchas ganas de hacer cosas y tiempo para disfrutarlas. Sí, los 60 son los nuevos 40. Y a muchos niveles.

Porque las mujeres de la Silver Generation rompen definitivamente con los estereotipos beauty de otros tiempos: nada de cortarse el pelo para someterlo semanalmente a los bigudíes con plis. Nada de renunciar a tratamientos y rituales diarios hechos a su medida y pensados específicamente para sus necesidades.

Pero, ¿que es lo que exige su piel?

Con la menopausia y sus consecuencias más que superadas, las mujeres de 60 quieren que su rostro refleje cómo se sienten: activas, felices y muy naturales. “Ya no les preocupan tanto ni las arrugas ni la falta de firmeza”, explica Olivier Courtin-Clarins, director científico de Clarins. El verdadero problema es una piel que se vuelve opaca y sin vida, casi amarillenta y enfermiza. “El mayor desafío es recuperar el resplandor del rostro, tanto el interior como el exterior”, añade el experto. Porque la luminosidad que desprendes a nivel dérmico (sí, tú tambien emites luz) es tan importante como la que se refleja en tu cara. Ambas combinadas se denominan luminancia y dan a tu piel ese aspecto radiante, sinónimo de salud.

En Clarins llevan tres años investigando las razones de esta piel gris y opaca en colaboración con la Universidad de Lyon. Y han dado con las causas, pero también con la solución. “El problema es que, a partir de los 60, se pierde la microcirculación de los tejidos. Eso supone que las células no reciben los nutrientes que necesitan y la piel se apaga”, explica. La clave para recuperarla está en un árbol que lleva 20.000 años sobre la Tierra: el castaño de Indias.

Olivier Courtin-Clarins. Director científico de Clarins

-Pensar que la mujeres tiran la toalla con su piel y dejan de cuidarla al cumplir los 60 es el error al que se refiere la máxima autoridad en investigación del laboratorio francés. No solo no es cierto, sino que los estudios sociológicos demuestran que los 60 es la edad a la que se sienten más a gusto consigo mismas.

La industria cosmética estaba equivocada”.

-“Nos hemos parado a escucharlas y hemos buscado respuestas a sus preguntas. Y lo que nos piden a esta edad es un rostro más luminoso y una piel más bonita y saludable. No es que no les preocupen sus arrugas, pero han aprendido a vivir con ellas. Les desconcierta más esa piel grisácea y apagada”, explica Courtin-Clarins.

-La solución que ha encontrado Clarins para recuperar la luminosidad reside en una combinación de activos procedentes de la flores y los frutos del castaño de Indias, un árbol cuya floración anuncia la primavera. Este complejo es capaz de regenerar la microcirculación y activar los vasos microscópicos de los que depende la nutrición de las células.

-Un proceso de extracción ecológico exclusivo de Clarins permite secar las frágiles flores a una temperatura controlada para conservar su riqueza y obtener su fracción vital. Del fruto se extrae una molécula activa, la escina, con acción drenante que actúa sobre la microcirculación.

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