Errores con el contorno de labios-Errores que producen el código de barras

No paramos de escuchar que hay que tener siempre un cuidado especial con el contorno de ojos. Que si es una piel más fina de lo habitual, que si es donde salen las primeras arrugas y por donde empieza el envejecimiento de la piel, además de afectar a su aspecto en conjunto por las ojeras y las bolsas. Tantos han sido los avisos al respecto que mientras llevamos a cabo nuestra rutina de belleza diaria no dejamos de tenerlos en mente hasta que aplicamos el producto concreto y específico para su tratamiento y, ya, respiramos aliviadas. Pero el de ojos no es el único contorno que tiene sus propias necesidades que dejan a un lado la hidratación normal del resto del rostro.

Hablamos del contorno de labios. Aunque pensemos que esta zona la cuidamos a diario con la crema hidratante, nada más lejos de la realidad. Esta necesita sus propios cuidados y atención. Es decir, llevamos haciéndolo mal toda la vida. La boca y los labios es una parte del rostro con la que gesticulamos mucho y no solo al vocalizar, y además, aunque pensemos que es el mismo tipo de piel, también es una mucho más delicada. Todo ello, sumado con el tabaco, la exposición al sol, la pérdida de colágeno o ácido hialurónico, etc. hace que aparezca el temido “código de barras”. Y cometer estos errores no hace más que acentuarlo, según apuntan los expertos de Germaine de Capuccini.

No usar tratamientos específicos

Esta zona, si cabe, necesita mucha más hidratación que el resto del rostro. Por eso, además de una buena hidratación en la zona es fundamental utilizar tratamientos específicos para el contorno de los labios. Son cosméticos que mejoran la textura y flexibilidad de la piel, tanto de los labios como de su contorno, nutriendo, reparando e incluso rellenando las arrugas.

No exfoliar

Cuando exfoliamos el rostro muchas veces lo hacemos evitando tocar esta parte, ya que resulta algo molesto, o directamente exfoliamos los labios. Pero, “la exfoliación es importante para limpiar la zona de impurezas y mejorar su textura. Una o dos veces a la semana podemos hacer una mascarilla a base de azúcar y miel, y aplicarla en la zona de los labios durante 10 minutos”, apuntan desde el centro. Pero no solo eso. También se puede mejorar la circulación mediante masajes faciales, que favorecerán la renovación celular y el drenaje linfático que permite la eliminación de toxinas.

Mala alimentación

Comer mal en lo primero que se reflejará será en nuestra piel, y eso incluye a la zona de alrededor de los labios. Esta alimentación, en concreto, debe contener antioxidantes para el colágeno y reafirmar la piel, y evitar la retención de líquidos.

Falta de vitaminas

No llevar una alimentación equilibrada hace que nuestro organismo esté falto de vitaminas, lo que se reflejará en el aspecto de la piel. Sin estas, la piel se seca y arruga, ya que pierde su jugosidad. Además, “las arrugas faciales dinámicas o de expresión, de aparición temprana en personas que gesticulan, se previenen y mejoran con activos cosméticos que contengan retinol o vitamina C, ya que inducen la formación de colágeno y elastina, reduciendo la arruga y reparando el daño solar”, señalan.

Caer en los vicios

Como ya hemos avanzado, fumar provoca que la piel se deteriore, pero si además está en contacto directo con el tabaco y su humo, esto solo puede ir a más. “El tabaco o el alcohol que alteran la capacidad de renovación de las células, disminuyen su función y pueden favorecer la liberación de sustancias tóxicas para el organismo”, cuentan los expertos.

Exponerse al sol sin protección

Como el resto de la piel, esta envejece por el sol. Por eso, si solo nos centramos en dar la crema solar, por mucho SPF de amplio espectro que contenga, solo en los cuatro puntos claves del rostro (frente, nariz, mejillas y barbilla), de nada servirá. En esta zona, los expertos recomiendan usar factor de protección 50 o 50+.



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