El cepillo para crear el 'clean look' cuesta menos de 8 euros

Este verano el clean look, que ya no es solo un maquillaje a cara lavada, nos ha salvado de muchas situaciones. Este estilo de peinados se basa en una estética limpia, minimalista que deja de lado todos los excesos. Fundamentalmente consiste en moños y coletas en los que se trabaja especialmente bien la zona de las raíces para que quede completamente lisa, una labor que se nos puede complicar, teniendo en cuenta que la cabeza no es plana.

La tendencia la han popularizado modelos como Hailey Bieber, Gigi Hadid o Bella Hadid. Tres de los referentes estéticos más actuales se han puesto de acuerdo para catapultar a la viralidad un peinado que, si bien es fácil de hacer, tiene sus secretos para que quede perfecto. La buena acogida de este look probablemente ha tenido que ver con la rapidez para llevarlo a cabo. Y quizás también con la posibilidad que brinda de espaciar un día más los lavados del cabello, consiguiendo una apariencia óptima. Así, se convierte en una alternativa al efectivo champú en seco.

¿Y cuáles son esas claves que nos permiten recrear los peinados de tres de las modelos más conocidas a nivel mundial? Lo primero es trabajar con la herramienta adecuada. Para conseguir que todos los pelitos, incluso los que acaban de nacer, queden pegados a la cabeza de manera ordenada debemos utilizar un cepillo para crepados. Esta herramienta está diseñada de forma alargada, lo que nos permite abarcar una gran cantidad de pelo. Por otro lado, sus numerosas cerdas, firmes y gruesas, irán colocando a su paso cada pelo en su sitio.

Lo primero que debemos hacer es realizar la coleta situándola a la altura que estimemos. Cuando ya tengamos el pelo posicionado con los dedos de manera general, antes de atarlo, pasaremos el cepillo de crepar haciendo hincapié en la zona de delante. Para obtener un aspecto más brillante, en este punto podemos aplicar un poco de gomina diluida en agua para evitar el efecto acartonado. También se puede sustituir por un producto de cuidado como un sérum (aquí tienes una selección de los mejores sérums y aceites capilares), pero en este caso tendremos que ser cuidadosos con la cantidad para que no parezca que el pelo está graso.

Una vez que ya tenemos toda la zona frontal pulida, toca atar la coleta, el momento decisivo. Cuando utilizamos coleteros tradicionales, es en este momento en el que suelen producirse los odiados bollitos al modificarse la tensión que hemos puesto en el pelo con las manos. Para evitar que esto pase, sustituiremos los coleteros circulares por los que se suelen usar en peluquería: una goma cuyos extremos finalizan con un gancho metálico. Con este sistema será mucho menos probable que aparezcan imperfecciones.

Para colocar estos coleteros, engancharemos una de las piezas metálicas en el principio de la coleta, y daremos vueltas alrededor de ella con la goma. Cuando tengamos la sujeción deseada fijaremos el otro extremo con el gancho metálico, de la misma forma que hemos hecho con el primero. Para dar el toque de gracia podemos corregir las zonas del nacimiento del cabello que hayan quedado descubiertas aplicando con un pincel preciso un poco de sombra de ojos del color de tu cabello. Hazlo de forma concreta y controlando muy bien la cantidad de producto que pones para que el resultado sea natural.




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