Cinco problemas dentales y sus soluciones para lucir una sonrisaperfecta

No te lo tomes a broma, la salud de la boca importa, y no solo por una cuestión estética. Reírse es de lo más sano, porque libera dopamina, serotonina, adrenalina… Vamos, un chute de hormonas que te hace sentir mejor y más feliz. Esa ya parece una razón de peso para poner remedio a cualquier problema que tengamos en la dentadura y que nos impida reírnos a carcajadas luciendo nuestra sonrisa en su máximo esplendor, pero hay motivos todavía más poderosos, como son dolencias reumáticas, jaquecas, gingivitis y un largo etcétera ocasionados por una dentadura con problemas. Detectamos cinco de los más habituales y que quizá estés pasando de largo.

Desgaste

Las piezas, a medida que pasa el tiempo, se van desgastando, como todo en la vida. El resultado no es bonito, aunque el deterioro no sea muy acusado, porque hace que desaparezca la armonía de la boca y, además, el acortamiento de los dientes nos echa años encima. Este problema se puede solucionar con laminas, carillas o facetas de porcelana, que, de paso, aclararán el color de tus dientes.

Desigualdad

Tener unos dientes en rompan filas suele dar muchos problemas de dentición, además de restar belleza al rostro. Si esta falta de armonía no es muy grave, se puede solucionar con un cortorneado para dar forma a las piezas dentales; en casos más problemáticos, la ortodoncia (ahora ya casi invisible) hace maravillas.

Encías a la vista

Crea un efecto poco agradable y resulta muy visible que la encía tape el esmalte. Afortunadamente, se puede retirar para que se vea un diente más largo, lo que da una sensación de juventud, y también se puede inyectar bótox gingival para reducir esa sobreexposición. Si la razón por la que la encía es tan visible es un maxilar muy alto y produce mucho complejo, entonces habría que acudir ya a la cirugía maxilofacial.

Dientes amarillos

Quien hoy en día lleva los dientes oscurecidos suele ser porque quiere. O bien fuma, toma vino, té y alimentos verdes muy a menudo o bien sus dientes tienen el amarillento típico del paso de los años, pero ahora se puede corregir sin mayores complicaciones y disminuyendo la sensibilidad dental. Hay varias técnicas de blanqueamiento duradero y efectivo; la luz LED es de las más usadas, pero será el especialista quien deba prescribir un tratamiento personalizado.

Caries

No se ven, pero están. Es más, cuando se ven a simple vista, ya la cosa se ha complicado y puede derivar en infecciones y en otras dolencias que nos ahorraremos. Evitarlo está en tus manos, y nunca mejor dicho. Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, usa hilo dental para eliminar las bacterias que se alojan entre las piezas y ve al dentista al menos una vez al año.

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