'Blackberry sangría hair', la nueva coloración para morenas

Aunque vivamos sumidos en un boom de tonos rubios -es cierto que con el paso de la edad nos vemos más favorecidas con estos-, hay mucha vida más allá de ellos. Sobre todo cuando se trata de modificar una melena castaña oscura o morena, no suele ser aconsejable apostar por tonos tan claros, puesto que el gran contraste no contribuirá a un buen resultado.

Pero este tipo de melenas también tienen derecho ha apostar un un cambio de color. Para ellas está pensada una de las tendencias capilares que vienen pisando fuerte y con intención de hacerle sombra al Goliat de la coloración, las mechas rubias. Se trata de un tono entre púrpura y rojizo que recibe un nombre que lo describe muy bien: blackberry sangría hair. Es una coloración oscura con reflejos de los dos tonos mencionados que supone un cambio sutil, pero lo suficiente marcado para que se aprecie. Además, pone un punto cálido a esas melenas oscuras que a veces pueden marcar demasiado las facciones y sumar años.

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Este tono, funciona con todo tipo de pieles y se adapta a cualquier textura de cabello: desde rizado hasta liso, largo o corto. Y la intensidad de los reflejos solo depende de lo atrevida que seas, aunque lo mejor es que te dejes aconsejar por el colorista de tu salón. Él decidirá el tono y la intensidad del blackberry sangría hair, en función de tu tono de piel y los colores naturales de tu rostro (ojos, labios, cejas…).

También puedes proponer al estilista algunas opciones, entre las más demandadas del momento están las siguientes:

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¿Qué cuidados requiere?

El mayor problema de las coloraciones con matices rojizos es que se desvanecen rápido. Entre los agentes externos que deterioran la coloración y el gran número de veces que solemos lavarnos el cabello a la semana, los rojos no resisten. Para intentar conservarlos es aconsejable lavar el pelo con champú y acondicionador sin sulfatos y hacerlo con agua tibia. Puedes alternarlo con un champú específico para cabellos coloreados. Si lo sueles moldear, no olvides el protector de calor y ajusta la temperatura de la herramienta según tu tipo de cabello.




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