Sarah Jessica Parker versiona la falda de tul de Carrie Bradshaw

Rascacielos, las calles de Nueva York repletas de coches y una Sarah Jessica Parker encarnando a la escritora Carrie Bradshaw que camina haciéndose hueco entre la multitud, vestida con un look imposible de olvidar: una camiseta básica rosa y una falda de tul blanca. En menos de un minuto, la cabecera de la serie ‘Sexo en Nueva York’, que pudimos ver por primera vez en el verano de 1998, nos adelantaba ya con este breve relato que esta serie sería una de las lecciones de moda más perennes en el tiempo.

Ahora, pasados más de 20 años desde su estreno, ‘And just like that’, su secuela más esperada, ya se ha estrenado en la plataforma de streaming HBO Max y para rendirle homenaje ayer se celebró en el Museo de Arte Moderno de la Gran Manzana su ‘premiere’.

Hasta este espacio cultural se acercaron los actores principales de la serie, entre los que se encuentran sus otras dos compañeras de reparto principal, Kristin Davis y Cynthia Nixon, y otros personajes que celebraron el televisado de la producción por todo lo alto.

Para la ocasión y como no podía ser menos, la protagonista de la serie, Sarah Jessica Parker, apostó por un atuendo con el que decidió también honrar a su personaje. La actriz apostó por un llamativo vestido de cóctel gris y rosa fabricado en gasa de seda peltre.

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El diseño, que pertenece a la firma Oscar de la Renta, se trata de una romántica silueta palabra de honor drapeada en la parte superior y personalizada con bordados de magnolia hechos a mano a lo largo de su falda. Para darle el toque final, Sarah y la casa de moda, decidieron añadir sobre el mismo una capa a juego, también bordada con detalles de pedrería, y una enagua rosa de tul con la que, sin duda, recuerda al primer icónico look que pudimos ver de Carrie Bradshaw antes de disfrutar de su primer capítulo.

Acompañando a esta apuesta, Sarah vistió unos zapatos de salón de raso rosas a juego con tacón y detalles joya plata en el talón, combinando a la perfección con la cadena, también plateada y rosa, que lució al cuello. Para que fuera el vestido el principal protagonista, recogió su larga melena en un moño alto y apostó por un maquillaje sutil y muy natural en el que solo quiso destacar su mirada, añadiéndole un ‘twist’ cobrizo con la sombra de ojos.

La persona encargada de asesorar a la actriz fue la estilista Erin Walsh, conocida por vestir también a otras grandes celebridades como Anne Hathaway, Timothée Chalamet o Adriana Lima. Esta vez no cabe duda de que ha acertado de lleno y estamos seguros de que esta no será la primera vez que Sarah vuelva a convertirse en Carrie fuera de pantallas…




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