Rania de Jordania abandona el estilo ‘working’ del que hacía gala con Melania y se viste de rojo para su primer encuentro con Jill Biden

El rey Abdalá II y Rania de Jordania han visitado este lunes la Casa Blanca, para conocer en persona y por primera vez al actual presidente de Estados Unidos y a la primera dama: Joe y Jill Biden. También les ha acompañado el joven príncipe heredero Al Hussein, que con 27 años, cada día tiene un papel más activo dentro de la corona jordana, como parte de la preparación para el puesto de rey que ocupará algún día. Se trata de la primera visita de la familia real jordana a Estados Unidos desde que los Biden llegaron al poder, pero para ellos es solo un cambio de líderes: con los Trump ya mantenían una estrecha relación y les visitaron en diferentes ocasiones. Por separado, las primeras damas y los reyes junto a Biden han discutido diferentes asuntos de interés común.

Que Rania de Jordania es una reina de estilo es innegable; y en este primer encuentro con Jill Biden lo ha vuelto a demostrar. Aunque la primera dama no se ha quedado atrás. Cuando coincidía con Melania, la reina jordana solía apostar por siluetas estilo working, faldas lápiz y atuendos formales –en los que siempre introducía algún twist que elevaba el estilo–. Sin embargo, en esta ocasión se ha alejado de esa silueta y ha apostado por una mucho más desenfadada, a la par que fabulosa. Ha escogido el rojo Letizia para rendirle homenaje a la moda local de su país, de la mano de la firma Bazaza.

Es de corte camisero, pero lleva varios detalles que marcan la diferencia, como el doble lazo estilo pussybow que ha decidido dejar sin anudar y que es un auténtico guiño a sus clásicos estilismos de mujer trabajadora. También en el pecho, la prenda lleva un broche joya metálico que cierra el escote y la hace especial. Además, la reina ha querido marcar su cintura con un favorecedor cinturón ancho. Lo ha combinado todo con unos salones metalizados como los que acostumbra a llevar, en esta ocasión firmados por Manolo Blahnik, y su distintiva melena ondulada con la raya al lado.

Jill Biden, por su parte, ha asegurado en materia estilística con un conjunto monocolor apostando todo al blanco. La fórmula ya la utilizó en un momento tan importante de su carrera como fue la fiesta de gala de la investidura de Joe Biden, en la que deslumbró con un abrigo y vestido de Gabriella Hearst, con los bordados florales representativos de cada estado, muy a lo Meghan Markle. En esta ocasión la clave era un poco menos gala y un poco más working, con vestido de falda lápiz y escote redondo y blazer por encima a juego, todo de Adam Lippes. Es el tono que la actual primera dama siempre utiliza para acertar con sus estilismos y que en ocasiones combina con otros colores, aunque la fórmula que más nos gusta es la que ha llevado hoy. Ha combinado el conjunto con unos exquisitos salones destalonados de Dior, de fondo blanco con estampado floral, que eran perfectos para sumar elegancia y darle un toque distintivo al estilismo.

Nuestros periodistas recomiendan de manera independiente productos y servicios que puedes comprar o adquirir en Internet. Cada vez que compras a través de algunos enlaces añadidos en nuestros textos, Condenet Iberica S.L. puede recibir una comisión. Lee aquí nuestra política de afiliación.

Fuente: Leer Artículo Completo