Luis Zarraluqui: "Lo que ocurre en una pareja solo lo saben ellos y suele ser dentro del dormitorio"

Los Zarraluqui son una saga de abogados que bien podría tener su particular serie televisiva a raíz de la cantidad de experiencias que han vivido. Expertos en Derecho familiar su historia comenzó en 1926 con el fundador de varias generaciones de abogados que hoy continúan sus nietos Elena y Luis Zarraluqui.

Este último ha debutado con su primera novela, ‘Aurelia Villalba’, en lo que promete ser el principio de una larga amistad literaria. Los Boyer, la ex de Vargas Llosa, Fonsi Nieto o Isabel Preysler, son solo una muestra de su cartera de clientes.

Corazón Muchos creen que el hecho de haber tramitado los divorcios de personalidades muy conocidas es un buen reclamo. ¿Lo comparte

Luis Zarraluqui Pues tiene dos lecturas. La realidad es que nuestro porcentaje de ‘famosos’ no debe llegar ni al uno por ciento ya que la mayoría son gente normal, desde la banca o empresa, a gente humilde de todos los sectores.

C. Hombre muy humildes no creo que sean ya que entrar en su despacho requiere un buen presupuesto para obtener la defensa.

L. Z. Siempre hacemos trajes a medida ya que nos adaptamos a cada circunstancia. También influyen muchos otros factores como la complejidad o las prisas que traigan.

C. Su último caso mediático fue el del piloto Fonsi Nieto y su ex Alba Carrillo por un tema de custodia, algo que siempre es delicado.

L. Z. La mayoría de nuestros casos son delicados porque se tratan dos temas muy complejos: menores y sentimientos. Nosotros no somos médicos ni psicólogos, pero no podemos estar al margen de esas emociones. Es más, te diría que los adultos lo pasan peor que los niños.

C. ¿Cuál cree que ha sido su caso más sonado de entre los famosos?

L. Z. No puedo hablar de mis clientes porque iría contra nuestros principios, pero sí comentaré que ha habido situaciones complejas como el caso de uno que se lió con el hijo de la parte contraria y sí que eran conocidos. Son asuntos muy sensibles que además añaden pimienta a lo que ya de por sí es un conflicto complicado en lo que a sentimientos se refiere.

C. ¿Por qué ha elegido a una mujer como protagonista de su novela?

L. Z. He querido hacer una novela muy realista además de entretenida. Más del 80 por ciento de personas que intervienen en los procedimientos de familia son mujeres. Y esa es la tónica habitual.

C. ¿Cuánto de usted hay en Aurelia?

L. Z. Todos los casos que lleva son reales que he tenido en mi despacho, aunque muy camuflados para que nadie se pueda reconocer. En lo demás no nos parecemos.

C. Usted se ha divorciado dos veces…

L. Z. Mi abuelo se separó (entonces no había divorcio), mi padre se divorció, mi hermano también y yo me he divorciado en dos ocasiones y encima me dedico a esto. Pienso que es muy difícil encontrar a alguien que tenga más experiencia en esta materia tanto en lo personal como profesional que yo..

C. ¿Y no hay nada que pueda evitar esas rupturas tan largas en los juzgados y duras en los sentimientos?

L. Z. No olvides que del amor al odio hay un paso, es una realidad. La traición, en el sentido amplio de la palabra, siempre se lleva mal y si añadimos que la legislación actual es malísima a la hora de tratar los asuntos económicos pues hace que todo se complique. Muchos padres usan la custodia de los hijos para obtener la vivienda o las pensiones y no debería ser así.

C. La custodia compartida sí ha hecho que eso cambie.

L. Z. Como todo lo nuevo hay que probar y experimentar. Aunque crean que es lo mejor para todos, y así lo pensé cuando empezó en España, hoy lo veo diferente y pienso que cada caso hay que estudiarlo de forma individual.

C. ¿Le sorprendió este verano la ruptura de un matrimonio tan bien avenido aparentemente como eran los Ponce o usted está curado de espanto?

L. Z. A mí nada me llama la atención, ya que lo que ocurre realmente en una pareja solo lo saben ellos y suele ser dentro del dormitorio. Muchas veces ni a sus propios abogados les cuentan la verdad por eso sé que no siempre las apariencias son la realidad.

C. ¿Qué opina de los abogados mediáticos que llenan las tertulias?

L. Z. Cuando hablamos de temas serios que afectan a menores, hay que tratarlo de forma profesional y menos divertida. Me parece bien que existan los mediáticos para el entretenimiento, pero me costaría mucho recomendar a un abogado así.

C. ¿Es mejor un acuerdo a un juicio?

L. Z. No siempre, dependerá de los términos del acuerdo. Esa leyenda no la comparto ya que un mal acuerdo es un problema más difícil de modificar que una mala resolución. Lo que suelo recomendar es ser positivos ante cualquier situación.

C. ¿Ve normal que Rocío Carrasco lleve más de 18 años peleándose en los juzgados con su ex?

L.Z. A los abogados no nos benefician esos procesos tan largos, todo el mundo está descontento. Otra cosa es que a alguien le interese que eso dure en el tiempo por otras historias.

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