Ekaterina Malysheva, la discreta ‘it girl’ rusa que recrudeció definitivamente la guerra entre Ernesto de Hannover y su hijo mayor

El pasado mes de noviembre dos parejas salían del Parque del Retiro a eso de las 6 de la tarde. Empezaba a anochecer y los cuatro pasaban casi desapercibidos entre la gente que paseaba por los alrededores de la Puerta de Alcalá, o que se agolpaba en la puerta de la terraza de moda, la del restaurante Aarde. Se trataba de los príncipes de Hannover, Ernesto y Christian, acompañados por sus respectivas esposas,Ekaterina Malysheva y Alessandra de Osma. El primogénito del príncipe Ernesto Augusto de Hannover y de su primera mujer, la multimillonaria suiza Chantal Hochuli –a quien, como recordarán, dejó por una amiga de la familia: Carolina de Mónaco– viajó a Madrid con su mujer para visitar a su hermano pequeño, que había sido padre de gemelos en verano. Lo que más llamaba la atención, además de la estatura de los Hannover, era la chaqueta austriaca de color morado que lucía Malysheva que, por lo demás, vestía un atuendo informal: vaqueros desgastados, zapatillas deportivas y la preceptiva mascarilla.

Pero, ¿quién es esta misteriosa mujer por la que, al parecer, arrecia la guerra entre los Hannover? He aquí unos datos: Ekaterina nació en la localidad rusa de Apatity en 1983, aunque se crio en Praga. A los 19 años se instaló en Londres donde, además de estudiar Diseño de Moda, se convirtió en una it girlhabitual en el círculo de los Hannover, los Dellal, los Santodomingo y los Casiraghi. En 2011 empezó a salir con el príncipe de Hannover, con quien contraería matrimonio seis años más tarde. Su despedida de soltera se celebró por cierto en España, en Trasierra, el cortijo que la familia Scott regenta en Sevilla, a cinco minutos del encantador pueblo de Cazalla de la Sierra. Se da la casualidad de que el patriarca de la familia, Nick, fallecido en la India en 2017, era pareja de Chantal, la madre de Ernesto. La fiesta, que tuvo un indudable acento andaluz, contó con la presencia de la periodista argentina Nieves Zuberbühler, entonces mujer de Julio Mario Santo Domingo (cuñado de Andrea Casiraghi); de Nina Flohr, heredera de VistaJet y hoy esposa del príncipe Felipe de Grecia y, naturalmente, la de la princesa Alexandra de Hannover, hermana pequeña del novio.

El enlace llegaría dos meses después. Una ceremonia civil seguida de la religiosa, oficiada en la Iglesia de San Jorge y San Jacobo de Hannover, y de la celebración en el Castillo de Marienburg que es hoy el centro de las disputas legales entre Ernesto de Hannover -que no fue a la boda- y su hijo. Ajena, al menos en apariencia, a las polémicas que empezaron a rumiarse aquellos días, Ekaterina apareció radiante con la tiara floral de los Hannover que en tantas ocasiones desempolvó la todavía esposa de su suegro, la princesa Carolina, y enfundada en un fabuloso vestido de encaje de Chantilly con perlas bordadas confeccionado por su amiga Sandra Mansour. La diseñadora, que se había formado previamente con el modista libanés Elie Saab, explicaba así a Vogue el diseño: "Ekaterina y yo trabajamos al alimón para crear un traje de inspiración tradicional que reflejase además sus raíces rusas. El resultado es sin duda el vestido de sus sueños. Nos llevó cuatro meses de trabajo". Además, Malysheva lució otros dos modelos de Mansour: uno para la cena del día anterior, cuyos bordados recordaban a las muñecas rusas o Matriochkas; y otro para la fiesta posterior también profusamente bordado.

Su fastuosa boda en Marienburg, feudo de los Hannover, ante 400 invitados, fue una de las escasas ocasiones en las que han posado para la prensa. Padres de dos hijos –Elisabeth, nacida en 2018, y Güelfo Augusto, en 2019- llevan una vida muy discreta entre Alemania y Reino Unido de la que apenas tenemos noticia salvo por las redes sociales… O los pleitos que enfrentan a los jóvenes con su padre. Algo que, al parecer, no ha afectado ni a la relación entre los hermanos ni a la faceta de diseñadora de Ekaterina, que tiene Ekat una marca muy original especializada en monos elásticos que cuentan con un gran número de clientas entre famosas como Rita Ora, Miley Cyrus o Sienna Miller. En la página web de la firma, justo donde explica que Ekat nace en un viaje de su fundadora al festival Burning Man, encontramos también esta declaración que se antoja el mejor de los titulares sobre la princesa de Hannover: "Impulsada por la solidaridad, el arte independiente y el espíritu libre, Ekaterina estaba ansiosa por iniciar un movimiento con sus divertidos y coloridos estampados".


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