Chelo García-Cortés: ‘‘Hace dos años que Isabel Gemio no contesta a mis whatsapps’’

Pocas periodistas saben nadar entre dos aguas (el espectáculo y el periodismo) con la maestría de Chelo García-Cortés, fruto de la experiencia, y de haber lidiado a lo largo de su extensa carrera con personajes de todo tipo. Lo sorprendente es que de todas las batallas en las que se ha visto inmersa haya salido con algunas heridas, pero ninguna de gravedad.

La conozco desde hace muchos años y doy fe de su generosidad, de que no tiene dobleces, de su amistad sincera con personajes tan polémicos como Isabel Pantoja o Bárbara Rey. Para charlar de todo eso y más, quedamos en el hotel Villamadrid.

¿Chelo, cómo surge el amor entre Parada y usted?
Trabajaba en La Voz del Miño, en Orense, y Parada en Radio Popular, nos gustamos y comenzamos a salir. Yo era una niña de familia muy conservadora y José Manuel todo lo contrario y eso me descolocó por completo, porque era un conquistador y un seductor nato. Yo le admiraba profesionalmente porque además del físico, me gustaba su forma de ser. Era un currante que no lo tuvo nunca fácil.

“Parada y yo nunca nos casamos”

¿En qué momento deciden casarse?
Nunca nos casamos. De Orense nos fuimos a vivir a Barcelona, a trabajar a Radio Miramar, alquilamos un piso y, para que mi familia no se enfadara, lo compartíamos con una compañera de la radio. Vivimos juntos siete años, hasta que nos separamos.

¿Se les rompió el amor?
No, yo sufrí mucho cuando rompimos porque estaba locamente enamorada de él. Por José yo me rebelé ante mi padre, ante mi abuela, pero en Barcelona descubrí que no era la única persona importante en su vida.

¿En la suya ha habido otros hombres?
Ha habido, pero no importantes. Algún escarceo, pero ninguno me rompió el corazón como Parada.

¿Cuándo se da cuenta de que es bisexual?
Cuando conozco a Bárbara Rey. Fue una situación que se produce sin buscarla, de forma muy natural, estando José conmigo. Era Nochevieja, y más que desbordarme a mí les desbordó a ellos, preocupados por cómo reaccionaría yo.

“Bárbara y yo tuvimos claro que era una cosa puntual”

¿Había tenido otra experiencia de ese tipo?
Nunca, estamos hablando de Bárbara Rey, una mujer espectacular, guapísima, y el recuerdo que yo tengo de esa noche es que todo fue muy bonito. Las dos tuvimos claro que era una cosa puntual, que ella tenía su vida y yo la mía.

Y Parada, ¿cuándo descubre que es homosexual?
Antes que yo. Me molesta mucho cuando desconfían de nuestra relación, porque Parada ha sido el hombre de mi vida y fui muy feliz con él.

¿Y cómo fue ese flechazo con Marta?
Yo tenía una pareja con la que llevaba varios años, y fue ella quien me presentó a Marta. Cuando rompimos, porque si algo no soporto es el engaño, me encontré con Marta, charlamos, y no sé que pasó, pero llevamos 30 años juntas.

¿Cómo es ella?
Una persona que ha vivido muchísimo, que ha trabajado toda su vida y que nos cruzamos en el camino de la vida. Ella me ha aportado estabilidad emocional, es más, yo no me planteo llegar a casa y que no esté Marta. Además, siente un cariño especial por Parada y por Bárbara Rey.

¿A qué ha renunciado para estar con usted?
A muchas cosas, por ejemplo, perdió la oportunidad de su vida cuando entró a trabajar en ‘Lecturas’ en un cargo muy importante, al que renunció para quedarse conmigo.

¿En algún momento pensaron tener hijos?
No, cuando estaba con Parada sí lo pensé, pero lo descartamos. Después le propuse a Marta adoptar, pero me dijo que no porque me conoce bien y sabe que estoy todo el día fuera de casa. Siempre he dicho que si me tengo que morir, que sea como Mary Santpere, en un avión.

“Marta es muy discreta y no quiere protagonismo”

Las mascotas hacen mucha compañía.
Y son incondicionales. Yo adopté a Maggy, que es quien acompaña a Marta a andar, a ir de compras, cuando yo estoy en Madrid.

¿Cómo lleva Marta que se airee su privacidad?
No lleva bien el tránsito que yo he hecho de periodista a personajillo de la tele, por una razón: es muy discreta y nunca ha querido protagonismo.

¿Qué siente cuando sus compañeros hablan de su vida?
Me siento mal, cómo me voy a sentir. Yo asumo que soy bisexual pero no que me adjudiquen historias que no he tenido. Y me sorprende que las peores críticas vengan del mundo gay.

¿Se juzga peor a las mujeres que a los hombres?
Yo no me he sentido señalada por mi condición sexual, pero a lo largo de estos años se han generado en torno a mí falsos rumores sobre supuestas relaciones con amigas que ni a ellas ni a mí nos hace ninguna gracia porque son vulgares mentiras.

¿Le duele que sean sus propios compañeros quienes la señalen?
No todos lo hacen. Yo, en ‘Sálvame’ he aprendido mucho, he tenido que adaptarme y evolucionar, porque es un mundo diferente. Cuando a mí Matamoros me dice que le encanta que me enfade, lo dice en serio y tengo que reírme porque si me enfado es peor.

¿Por qué en ‘Sálvame’ los hay intocables?
No son intocables, pero sí han marcado una línea roja entre su vida privada y pública, me estoy refiriendo a Gema López, y me parece estupendo.

¿Por qué se prestó a hacer un poli, por dinero?
No, porque me acusaban de pasar información a ‘Dónde estás corazón’. Fue en ese programa cuando sale la pregunta sobre Bárbara Rey, algo que yo tenía superado. Y a la siguiente semana se presenta Bárbara para hablar del tema.

¿Se sintió traicionada?
Me descentró, ya que por el respeto que le tengo nunca había hablado de ese tema. Lo sabían muy pocas personas: Parada, porque forma parte de la historia, Marta, y algún compañero mío que nunca dijo nada. Para mí, aquello fue tremendo.

“Me afectó mucho el suicidio de mi madre”

Su madre se suicidó, ¿cómo lo vivió con 11 años?
Imagínate, reaccioné tarde haciéndome preguntas: ¿Por qué te has ido? ¿Por qué nos has dejado a papá, a Mariano y a mí? Yo viví con mi madre hasta los 5 años, a partir de esa edad la visitaba en los mejores psiquiátricos de Galicia, que no eran como lo son hoy.

¿Esa experiencia le ha dejado secuelas?
Me afectó mucho. Me hice rebelde sin causa, dejé de estudiar, aunque retomé los estudios a los 25, dejé de creer en la Iglesia, los curas, las monjas, porque mi madre decidió que no quería vivir.

Marta también tuvo una depresión.
Y la hizo pública. No es lo mismo que vivió mi padre con mi madre, pero sí me partió el alma cuando Marta lo hizo público y mucha gente se rió de ella. Sólo quienes han vivido una depresión saben de lo que estamos hablando. En mi caso, yo quedé muy marcada, pero aprendí que no somos libres de nacer, pero sí de morir.

¿Se debería hablar más de los suicidios?
Por supuesto. Yo, como hija, me sentí abandonada, pero con el tiempo he comprendido que para mi madre fue una liberación. Estoy segura de que en algún momento tuvo miedo por el daño que podía hacernos, quizá hoy la podrían haber tratado como bipolar.

Su padre, ¿cómo lo sobrellevó?
Cuando mi madre se suicidó mi padre se convirtió en padre y madre, hasta que se casó de nuevo. Carmen aportó al matrimonio dos hijas que para mi hermano y para mí son mis hermanas.

¿Él cómo vivió su bisexualidad?
Mi padre era guapísimo, murió a los 85, y mi madre súper guapa también. Él me preguntó en una ocasión si había tenido relaciones con alguna mujer después de separarme de Parada. Le dije que sí, imagínate, mi padre pertenecía a la generación de la post guerra, era muy conservador, pero yo era su hija y me adoraba.

“‘Sálvame’ me ha aportado muchas cosas buenas”

Fue valiente al reconocerlo.
Yo creo que él vio cómo era Parada y cómo era yo antes de que lo hablase con él. Mi padre aceptó mi relación con Parada y con Marta, lo que nunca me atreví a contarle fue lo de Bárbara Rey, y eso que cuando ya estaba muy malito a la única persona que dejó pasar a la habitación fue a Bárbara porque la admiraba mucho.

¿Por qué sigue en ‘Sálvame’?
Porque tengo que trabajar y ‘Sálvame’ me ha aportado muchas cosas buenas. Yo he aprendido a hacer otro tipo de televisión, porque el periodismo de corazón que yo hacía era muy encorsetado, y me he convertido, junto con Lidia Lozano, en la que más experiencia tengo.

¿No teme hacer el ridículo?
No, yo no abandono nunca, y prefiero estar en ‘Sálvame’ que estar recorriendo cinco televisiones diferentes. Creo que me he ganado mi sitio en ‘Sálvame’.

¿Qué opina de los colaboradores?
Sigo siendo amiga de María y de Gema, pero es indudable que todos hemos tenido que cambiar. A Mila la he conocido más de cerca, y con Lydia tengo muy buena relación. No olvidaré que cuando tuve el accidente a la vuelta de ‘Supervivientes’, ella se ofreció a cuidarme.

Con los chicos, ¿qué tal se lleva?
He aprendido a llevarme mejor con Kiko Matamoros porque tiene sentido del humor, a Kiko Hernández le he ido conociendo, a Gustavo le conozco hace tiempo, y el que me desilusionó al principio fue Montero, nada que no se pueda solventar.

¿Cómo está su relación con Pantoja?
En estos momentos, por desgracia, no está bien, aunque yo le sigo teniendo mucho cariño. El último encontronazo que tuvimos fue porque rompí una fotografía suya en ‘Sálvame’.

Ya habían roto anteriormente.
Pero Isabel y yo nos mensajeábamos para que Agustín no se enfadara.

¿Agustín es víctima de su hermana?
Es víctima de sí mismo por su forma de ser, pero no es mala persona, lo que ocurre es que se ha otorgado un papel en la familia que no le corresponde, apartando a su hermana del mundo exterior, de lo que ella es responsable por habérselo consentido.

¿Cuándo fue la última vez que estuvo en Cantora?
Hace mucho. Le pregunté a Isabel en ‘Supervivientes’ que si cuando su madre ya no esté, yo podía ir a Cantora a visitarla.

¿Qué le contestó?
Que sí. Yo ya he estado en Cantora, y no voy a ir porque ése es su mundo.

“Isabel Pantoja es muy especial”

¿No hay nadie que le diga las verdades?
Isabel es muy especial, yo le he propuesto ir al teatro a ver a Lola Herrera o a Arturo Fernández y ha dicho que no. Ella sólo salió cuando vivió con Julián Muñoz y en la época de María del Monte, que es cuando se puso el mundo por montera.

María le dio la vida, nunca estuvo mejor.
Porque es muy vital, divertida, Isabel también, lo que ocurre es que se rodea de gente que la envuelve, no sé qué le ocurre.

¿Cómo terminará lo de Kiko?
Nunca pude imaginar que Kiko hablara de su madre como lo ha hecho. Isabel vive en otra realidad, no siempre ha sido así, porque en otros momentos ha hecho lo que ha querido, ahora no sé qué le pasa.

Vive en una burbuja.
Un ejemplo es Ortega Cano que cuando salió de la cárcel supo reaccionar y aceptar lo que le había pasado. Isabel no verbaliza lo que le ha ocurrido y eso le impide disfrutar de la vida. Yo con Kiko tengo muy buena relación.

¿Se arrepiente Kiko de haberse enfrentado a su madre?
Me tranquiliza que tiene a su lado a Irene Rosales, que es una mujer chapó. Me da miedo que le utilicen, pero tiene que estar muy quemado para decir lo que dijo, para enfrentarse a su madre y a su tío Agustín. Yo intento mantenerme al margen.

¿Para que no le salpique esta guerra?
De alguna manera, sí. A Isabel le he enviado un whatsapp, no me ha contestado.

¿En sus visitas a Cantora no vio los famosos trajes de Paquirri?
Nunca, yo donde más he ido ha sido a la casa de la Moraleja, a Cantora, menos. En su momento sí le pregunté dónde estaban los trajes de Paquirri y me dijo que se los habían robado. En eso no tengo duda: Francisco y Cayetano deben tener las cosas que les dejó su padre. Isabel se ha equivocado.

¿Ha llamado a Isabel Gemio después de la entrevista con Teresa Campos?
No, hace dos años que no contesta a mis whatsapps. Yo a Isabel la he visto crecer profesionalmente, conozco toda su vida, la admiro por su trabajo, no ha ido a la Universidad pero se come los libros y la quiero mucho, pero me duele cuando me empezó a juzgar por trabajar en ‘Sálvame’.

Hay que aceptar que no le guste la prensa del corazón.
Sí, pero yo soy Chelo, la misma con la que fue a Canarias a casa de mi padre, con la que ha tenido una amistad de verdad. Yo llevo tres años sin ver a Gustavo, su hijo.

¿No hay posibilidad de arreglarlo?
No lo sé, pero me duele por Gustavo y Diego, sus hijos, a los que quiero mucho.

¿Cómo le gustaría terminar su carrera?
Yo no voy a estirar mi carrera, el día que no pueda salir en la tele puedo escribir. Sí me gustaría recuperar mi trabajo y volver a tener mi sitio en la prensa escrita.

Alguna otra asignatura pendiente.
Sí, escribir mis memorias, pero más que hacerlo yo, que las escriba otra persona. Y lo haré mientras no haga daño a terceros.

Entrevista realizada en el Hotel VillaMadrid. Calle Xaudaró, 2. Madrid

Mi foto favorita

“Ésta es una de mis fotos favoritas. Tenía 7 años y era el día de mi Comunión, estoy con mi padre y su sonrisa siempre me acompaña.”

¿Quién es Chelo García-Cortés?

Nació en Orense, en 1951. A los tres meses de edad, se traslada a Madrid, con su familia. A los 16, vuelve a tierras gallegas. Tiene un hermano, Mariano, fotógrafo. Cuando ella tiene once años, su madre se suicida.

Trayectoria Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, da sus primeros pasos en ‘La Voz del Miño’, Orense, y más tarde en ‘Radio Popular’. En 1975 ficha por ‘Radio Miramar’ de Barcelona. A partir de ese momento, empieza a publicar en la revista ‘Hola’, en ‘Diez Minutos’, y en la revista ‘Papillón’. Fue pionera en fotografiar el primer desnudo masculino en España al actor Joan Llaneras. En la Cadena Catalana colabora con Paco Lobatón, más tarde con Antonio Herrero y Cristina López Schlichting en Cope, y con Isabel Gemio en Onda Cero. Da el salto a la popularidad en ‘Dónde estás corazón’, de Antena 3TV. Y más tarde en ‘Sálvame’, de Tele 5.

Familia Mantuvo una larga relación con José Manuel Parada. Desde 2005 está casada con Marta Roca con quien lleva más de 30 años. Vive afincada en Castelldefels, Barcelona.

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