Carlota de Mónaco: así ha pasado la hija más bella e intelectual de Carolina de Mónaco de la Filosofía a la moda con la campaña más impactante de la temporada (en la que es igualita a su madre)

Ya de niña, Carlota Casiraghi, la segunda hija de Carolina de Mónaco con el tristemente desaparecido Stefano Casiraghi, destacaba por sus buenas notas. Estudió hasta la secundaria en el colegio religioso Les Dames de Saint-Maur, en Saint Rémy, la localidad de la Provenza en la que se refugió Carolina de Mónaco con sus tres hijos al fallecer su esposo, Andrea Casiraghi. Después, cursó el bachillerato en el Lycée François Couperin, de Fontainebleau. Escogió especializarse en Literatura y Filosofía. “Las adoro”, declaraba en 2010 a la revista “¡Hola!”.

Y continuó su pasión en La Sorbona, en París, donde inició los estudios en Filosofía y se licenció tras tener a sus dos hijos.“Era importante para mí conseguir diplomas superiores, seguir unos estudios serios”, declaró. Inteligente y con sentido del humor, es también una gran aficionada al cine. En 2012 fundó la Agencia Swon Productions de producción audiovisual, musical y literaria. En 2009 había fundado la publicación “Ever Manifesto”, de 20 páginas y tamaño XL dedicada a la moda y la sostenibilidad, que se distribuía de forma gratuita en las pasarelas de Milán o París.

En septiembre de 2019, viajó a España para participar en un debate sobre filosofía en el marco del Hay Festival, celebrado en Segovia. Robert Maggiori, que fue su profesor en el último año de instituto, y Carlota hablaron en su ponencia del libro que habían escrito juntos, “Archipiélago de Pasiones”, un tratado sobre la crueldad, el miedo y el amor.

Además, ambos ponen en marcha cada año los Encuentros Filosóficos de Mónaco, creados con la finalidad de que “cuando sean mayores, a los alumnos de primaria la filosofía no les resulte ajena”, según explicaron durante su visita a España. “Aspiramos a que resuelvan cuestiones que han preocupado a los pensadores durante 25 siglos”. Baudelaire, Rimbaud o Marguerite Duras son algunos de los escritores de cabecera de la hija de Carolina Grimaldi, que también realizó prácticas en una conocida editorial francesa y en el periódico británico “The Independent”.

Carlota ha contado que estar en contacto con “grandes mentes” la hace sentirse segura, y que leer y escribir la han ayudado mucho en su vida, que expresarse es una forma de liberarse de lo que la hace daño. Pero, Carlota de Mónaco no se siente atada por nada y pasa del mundo del intelecto al de la moda con absoluta naturalidad. Desde el pasado diciembre, se ha convertido en la embajadora de Chanel y protagoniza la nueva campaña de Primavera-Verano de la firma francesa, que ha presentado cuatro fotografías y un vídeo, rodados en Montecarlo, con los que pretende rescatar la estética y el “glamour” de la Costa Azul.

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Fotografiada por Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, Carlota posa en un mirador, en una tumbona, junto a una piscina y en la suite de un hotel con algunos de los diseños emblemáticos de la “maison” de esta temporada. El estilo inconfundible de su abuela, Grace de Mónaco, y del mundo del cine de los años cincuenta envuelven las imágenes, diseñadas por la directora creativa de Chanel, Virginie Viard.

La nieta de Grace Kelly derrocha misterio y sensualidad. Este acuerdo entre Carlota Casiraghi y Chanel rememora la relación que sostuvieron durante cinco décadas su madre, Carolina de Mónaco, y el director creativo de la marca, Karl Lagerfeld, y la fuerte amistad que les unió. Carlota ha heredado esa fidelidad por Chanel. Uno de los vestidos que lució en su enlace con su actual marido, el productor Dmitri Rassam, hace dos años, fue una creación de Karl Lagerfeld adaptada por Virginie Viard: un espectacular palabra de honor con cuerpo entallado y falda vaporosa, en blanco roto, que recuerda al que llevó Grace Kelly en la película de Hitchcock “Atrapa a un ladrón”. Carlota ha vestido de Chanel desde niña. En 2012 posó para Karl Lagerfeld para el libro “The Little Black Jacket: Chanel’s Classic Revisited by Karl Lagerfeld and Carine Roitfeld”.

Pero la relación de Carlota con Chanel tiene también un vínculo intelectual. Fue ella quien propuso a la marca presentar “Los encuentros literarios de la Rue Cambon”, un club de lectura con un matiz feminista que se celebra en la mítica sede de la “maison”. Carlota ha querido remedar las tertulias y los numerosos encuentros con escritores y artistas de Gabrielle Chanel que tenían lugar en el salón del apartamento de la diseñadora. Los encuentros ideados por ella son sobre escritoras y artistas que han desempeñado un papel esencial en la liberación de la mujer. La primera sesión se dedicó a Lou Andreas Salomé, una de las escritoras favoritas de Carlota. LA segunda la ha protagpnizado la también escritora Camille Laurens.

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