Carlos Menem: cuando la reina Sofía ‘intervino’ en la política argentina (y salió de compras con su prima por Buenos Aires)

Carlos Menem, que ha fallecido hoy a los 90 años, fue el político que más años seguidos gobernó Argentina: de 1989 a 1999. Pero Menem que antes y despues fue gobernador y senador, fue protagonista de la vida política argentina durante décadas. Tanto tiempo en el poder le permitió dejar huella, también su carácter: muy sonada fue su decisión de echar de la residencia oficial a su esposa, Zulema Yoma –casados desde 1966– y a sus hijos Carlos Jr. y Zulemita. Ocurrió en 1990 y para hacerlo, aprovechó una gira internacional para firmar un decreto por el que ordenaba el desalojo de su mujer y sus vástagos de la Quinta de Olivos. Ya fuera de la presidencia, en 2001, se casó con la presentadora chilena Cecilia Bolocco, con quien tuvo otro hijo y de quien se divorció en 2011. La última sorpresa en el ámbito sentimental la dio el imprevisible Menem el año pasado anunciando boda con su ex, un enlace que no se celebró debido a las restricciones impuestas por la pandemia.

Es sólo uno de los rasgos que hablan de un carácter explosivo y algo extravagante. Como las patillas con las que llegó a la presidencia –mitad, blancas, mitad negras y encrespadas para las que puso un barbero a sueldo sólo para arreglárselas cada día– y que se convirtieron en un buen síntoma de su carácter. Por eso y otras muchas cosas, a nadie le extrañó que en un momento clave para la historia de la política de Argentina, Menem lo parara todo para atender una inesperada llamada de teléfono: la de la reina Sofía.

Tuvo lugar en 1999, cuando se reunió con su segundo, Eduardo Duhalde, para confirmarle que no se presentaría a otra reelección presidencial. La prensa estaba expectante, entre otras cosas por el secretismo con el que llevaron a cabo el encuentro. Incluso las fotos las suministró presidencia, algo que aumentó el morbo de la charla entre ambos políticos. Pero todo formaba parte del modo que tenía Menem de manejar la comunicación. Por eso también trascendió que la única "visita" que atendieron Menem y Duhalde fue la de la reina española, que según informaciones de medios como La Nación y Clarín, se encontraba en el aeropuerto de Ezeiza rumbo a Paraguay. "Saludos al rey Juan Carlos y a sus hijos", le dijo Menem, siendo el motivo de la llamada una mera cordialidad por encontrarse la reina en territorio argentino.

Dos encuentros previos

Los dos protagonistas de esta historia ya se conocían de antes. Su primer encuentro tuvo lugar en 1992, en una visita oficial realizada por la reina, que en aquell ocasión acudió sin Juan Carlos I. Acompañándola, su prima Tatiana Radziwill, con quien estuvo de compras por la exclusiva avenida Santa Fe de Buenos Aires, recorrió en carruaje la Avenida de Mayo con el intendente de la ciudad, Carlos Grosso y luego visitó a Menem en Olivos, para luego acudir a una función de gala en el Teatro Colón de la capital argentina.

Para conocer a la pareja de reyes, Menem tuvo que viajar a España, algo que hizo en 1994 y fue recibido en Zarzuela con todos los honores y encendidos elogios del rey en su recepción: "Señor Presidente, en vuestra acción de gobierno, habéis sabido interpretar el signo de los tiempos que vivimos. La realidad de las sociedades maduras de nuestra época determina que el centro de atención se coloque en la libertad del hombre, su creatividad y la defensa de su bienestar y dignidad." Eran las palabras de cortesía propias de las recepciones oficiales, pues si el primer mandato de Menem estuvo protagonizado por un boom económico, el segundo supuso una crisis que acabó con el conocido y traumático "corralito". En esos años también tuvieron lugar los hechos por los que el mandatario argentino fue condenado en dos ocasiones por corrupción y tráfico de armas.

Un viaje polémico

En 1992, Sofía conoció a Menem, pero no era su primera visita oficial a Argentina como reina, sino la cuarta. La primera la hizo con su marido, en 1978, y en medio de la polémica: invitados por el dictador Jorge Videla, señalado internacionalmente por la desparición sistemática de rivales políticos. En España gobernaba Adolfo Suárez y aunque es cierto que el rey aprovechó la visita para recibir a la Liga por los Derechos del Hombre e intentar mediar por los españoles desaparecidos en los secuestros ordenados por Videla, las críticas fueron duras para unos reyes que apenas llevaban tres años en el trono. Pero no impidió que dos años después, en 1980, la reina volviera sola y de nuevo invitada por Videla: en aquella ocasión, para celebrar el cuarto centenario de la fundación de la ciudad.

La reina aún tendría otra ocasión de cruzar su camino con el de Menem. Fue en 2014, cuando el rey Juan Carlos ya había anunciado que abdicaba en favor de su hijo, Felipe VI y la reina viajó a Nueva York para recibir el premio de la Fundación Path to Peace, vinculada a la representación permanente del Vaticano en las Naciones Unidas. Un galardón que también tenía en su poder Carlos Menem.

Fuente: Leer Artículo Completo