Amaya Valdemoro: "Trece es el mejor compañero de vida que he podido encontrar"

Amaya Valdemoro (Alcobendas, Madrid, 1976) está considerada como la mejor jugadora española de la historia del baloncesto. Debutó en Primera División en 1992, con tan solo 15 años. Ganadora de 3 anillos de la WNBA, participó en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y de Pekín 2008. Ha jugado en las ligas española, estadounidense (WNBA), brasileña, rusa y turca. ​

Se proclama campeona de Europa con la Selección tras ganar a Francia en 2013 y pone punto final a su carrera como profesional. Amaya ha iniciado una nueva andadura en el mundo de la literatura infantil y juvenil con la colección ‘Los Trugos, el enigma del Trece’, escrito junto a Nora Bucket, de la editorial Loqueleo. Además, es comentarista en Movistar+.

Hoy Corazón Amaya Valdemoro mide 1,82 metros y pensé que con esa estatura su perro sería grandote, pero es un pequeñín, ¿de qué raza es?

Amaya Valdemoro Es un schnauzer miniatura y su nombre es Trece.

Hoy Corazón Me ha sorprendido que tuviera un perro tan pequeño.

Amaya Valdemoro Me lo regaló mi padre (Álvaro). Cuando me retiré, me resultó complicado adaptarme. Los deportistas somos personas de rutina, con un calendario muy estricto. En ese momento llegó Trece a mi vida y no te puedes imaginar lo que me ayudó. El simple hecho de sacarle tres veces al día y de tener una responsabilidad, fue una salvación para mí.

Hoy Corazón Usted cuando jugaba llevaba el número trece en la camiseta.

Amaya Valdemoro Sí. Era un número que nadie quería. Cuando me lo dieron en el equipo de Madrid, pensé que tenía carácter y me lo apropié. Es la razón por la que se lo puse a mi perro Trece. Me encanta.

Hoy Corazón Además del nombre, ¿qué otras cosas le gustan de Trece?

Amaya Valdemoro Yo soy muy nerviosa e impaciente y estaba muy preocupada por tener un perro nervioso. He tenido suerte, pues Trece es el perro más tranquilo y equilibrado que te puedes imaginar. Aunque le he educado bien, él ya vino con estos genes. Tuve que enseñarle lo básico, pero ahora duerme conmigo… Estoy muy orgullosa de su carácter.

Publicando mi libro quise transmitir los valores que me ha enseñado el deporte»

Hoy Corazón Trece fue un regalo de su padre, ¿ha ejercido de abuelo?

Amaya Valdemoro Cuando tengo que trabajar se lo dejo a él. En mi casa siempre hemos tenido muchos animales y mi padre me dice que he tenido mucha suerte con Trece.

Hoy Corazón Tiene una caída de ojos espectacular. ¿Cómo le va en el amor?

Amaya Valdemoro Yo no paro de decirle que es el más guapo del mundo. Trece ha tenido una experiencia amorosa.

Hoy Corazón ¿Sí? Me muero de la curiosidad por conocerla.

Amaya Valdemoro Trece es el más guapo del parque donde le llevo a pasear. Un día conoció a Jordan, una perrita de su misma raza. Dio la casualidad de que su familia era muy aficionada al baloncesto y por eso le pusieron ese nombre. Poco a poco surgió el amor y al final tuvieron tres perritas. Se han cambiado de casa, pero hacemos reuniones perrunas y siguen manteniendo una bonita amistad.

Hoy Corazón Trece vive con una super campeona del baloncesto. ¿Él practica algún tipo de deporte?

Amaya Valdemoro (risas). Te va a parecer increíble, pero está obsesionado con los balones, le encantan para jugar. Pero en casa se entretiene con una ovejita de peluche que la tiene desde pequeñito y una ardilla.

Hoy Corazón Acaba de publicar junto con Nora Bucket, ‘Los Trugos, el enigma del Trece’, un libro muy adecuado para regalar en estas fechas navideñas. ¿Es un libro de aventuras?

Amaya Valdemoro En este libro cuento mi historia, cómo era yo de pequeña, y mezclo la ficción con la realidad. Yo leía bastante a ‘Los cinco’, ‘El pequeño vampiro’, libros de aventuras. Todos los personajes son reales, aunque a algunos les he cambiado el nombre. En esta aventura también he incluido a un perro, Trece, que tiene un papel importante

Hoy Corazón ¿Cómo era Amaya de pequeña?

Amaya Valdemoro Todo era muy diferente. En aquella época no todas las niñas hacían deporte, no todas las niñas jugaban al fútbol ni al baloncesto. Conmigo se metían mucho, decían que era un ‘chicazo’, pero me daba exactamente lo mismo porque la gente de mi clase me protegía. Yo no tuve un referente femenino ni en dibujos ni en películas que fuese como yo, porque no había.

Hoy Corazón Amaya Valdemoro cuenta con un impresionante palmarés y está considerada como la mejor jugadora española de baloncesto. ¿Es un referente para muchas deportistas?

Amaya Valdemoro Es uno de los motivos por los que quise publicar este libro. Quiero enseñar los valores que me ha enseñado el deporte. Aunque somos diferentes, con personalidades únicas y entrañables, lo importante es la humildad, el compañerismo, saber ganar y saber perder. Este libro es una responsabilidad y una oportunidad porque la educación es la herramienta más importante para poder cambiar los problemas sociales que tenemos.

Hoy Corazón ¿Queda mucho para conseguir la igualdad en el deporte femenino?

Amaya Valdemoro Un maratón. Es como si yo digo que tenía que haber ganado lo mismo que Pau Gasol: en el mundo de hoy en día, eso es imposible.

Hoy Corazón ¿Por qué?

Amaya Valdemoro Porque el deporte femenino y minoritario no tiene el mismo seguimiento.

Hoy Corazón Del 1 al 10, ¿en qué momento está actualmente el baloncesto femenino?

Amaya Valdemoro Está en su mejor momento. Somos la envidia de muchos países y un modelo a seguir. Las baloncestistas españolas ahora son mujeres que están rompiendo moldes. Además, son muy activas en las redes sociales, porque para las deportistas es una muy buena herramienta.

Hoy Corazón Volviendo a su libro: ‘Los Trugos, el enigma del Trece’, ¿tendrá una segunda parte?

Amaya Valdemoro Sí, ya me lo han propuesto.

Hoy Corazón He leído el libro y sería un buen candidato para hacer una película.

Amaya Valdemoro Me encantaría.

Hoy Corazón ¿Quiere decirme algo más de Trece?

Amaya Valdemoro Quiero destacar de Trece que es el mejor compañero de vida que he podido encontrar después de mi retirada de baloncesto. Las personas te dan mucho, pero los animales son incondicionales y siempre están ahí. No cambiaría mi perrete por nada del mundo. No entiendo cómo hay gente que puede maltratarles y abandonarles. Antes de tener una mascota, que piensen que es una responsabilidad.

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