Alba Santana recibe las cenizas de su madre antes de volver a Ámsterdam

La hija de Mila Ximénez, Alba Santana, no dudó ni un momento en aparcar sus obligaciones en Ámsterdam, ciudad en la que reside junto a su marido y sus hijos, y poner rumbo a Madrid para despedirse de su madre, a la que ha estado acompañando en su domicilio, junto al resto de sus familiares directos, durante sus últimos días de vida. Tras dos días de tanatorio, la hija de Mila, fruto de su matrimonio con el tenista Manolo Santana, ha recibido las cenizas de su progenitora en la vivienda de esta. De hecho, ha sido una trabajadora de la funeraria la que ha acudido expresamente al lugar para entregárselas en mano.

Por expreso deseo de la propia Ximénez, sus cenizas viajarán a la capital holandesa junto a su hija, una vez Alba finiquite las gestiones pertinentes tras el deceso de su madre y vuelva a reunirse con su núcleo familiar. Y es que la mediática colaboradora soñaba, una vez finalizara su trabajo en televisión, con poder retirarse al lado de su hija y sus nietos, a los cuales adoraba profundamente.

“Ella es donde ha querido estar siempre, al lado de su hija y de sus nietos, pero la distancia no lo ha permitido. Mila todo lo que ha planificado en los últimos años era pensando en el momento en el que viviese al lado de ellos con los que tenía una relación muy cercana. Ese ha sido siempre el objetivo de Mila”, explicó el hermano de la fallecida, Manolo Ximénez, al cual Mila estaba muy unida.

Alba Santana agradece las muestras de cariño

Pese a que siempre ha querido mantenerse al margen de la exposición mediática de su madre, siendo contadas las ocasiones en las que ha intervenido en algún programa de televisión, Alba Santana decidió el pasado jueves entrar en directo en ‘Sálvame’ para agradecer todo el apoyo recibido y las innumerables muestras de cariño. «Gracias por el día de hoy, gracias por tantos años, por tanto cariño, gracias por ayer, por la cantidad de gente que vino a darme un abrazo. Esos abrazos los llevaré grabados toda la vida», dijo al mismo tiempo que despertaba una enorme emoción entre los presentes.

«Siento que en cierta manera la hemos compartido. A partir de este punto eso no nos une, pero yo sé que esté donde esté siempre la vamos a llevar en el corazón», continuó diciendo con la voz quebrada y visiblemente emocionada. «Yo sé lo feliz que le hacían los viajes a Ámsterdam y la felicidad que me ha dado darle eso hasta el último momento. Es verdad que durante la enfermedad no me gustó verla con miedo y la vi con miedo, pero ahora no. La muerte la afrontó con mucha paz«, indicó. «Cuántas risas le habéis dados. Tenía clarísimo que esta era su otra familia. Me ha reconfortado toda la compañía, os quiero muchísimo, de verdad, de corazón, os deseo a todos todo lo mejor».


Fuente: Leer Artículo Completo